(22 de febrero, 2015. Revolución TRESPUNTOCERO).- Poco después que el equipo Argentino de Antropología Forense, que trabaja con la fiscalía mexicana como grupo de expertos independientes avalado por las familias de los 43 desaparecidos, informara que en el caso Ayotzinapa todavía no hay “evidencias suficientes para vincular a los desaparecidos con el hallazgo de varias bolsas de plástico junto a un río y en las que había restos calcinados”, Aurelio Nuño, jefe de la Oficina de la Presidencia, reconoció que el gobierno no tenía un plan adecuado para hacer frente a la inseguridad, porque no había comprendido las dimensiones del problema.
Peña Nieto también afirmó “fue un año muy difícil para México, la violencia del crimen organizado nuevamente golpeó al país”. Según el corresponsal de la CNBC, Michelle Caruso-Cabrera, todos los niveles de gobierno han salido manchados y se ha determinado que alcaldes y policías estatales están confabulados con el crimen organizado, y los fiscales están más interesados en solucionar problemas políticos que delitos.
“Las fuerzas armadas, que lideraron los esfuerzos antinarcóticos, han salido manchadas por acusaciones de que soldados mataron a tiros a sospechosos que ya se habían rendido. El Ejército informó inicialmente que había matado a 22 sospechosos de ser narcopandilleros en un fuerte tiroteo en junio, y fiscales estatales apoyaron rápidamente esa versión. El procurador general de la República, Jesús Murillo Karam, finalmente comenzó a investigar tres meses después, cuando medios noticiosos encontraron testigos que contradijeron la versión oficial, la situación fue peor en Ayotzinapa”, enfatizó.
Agregando que “la imagen de los principales partidos políticos de México es negativa, lo que deja pocas opciones a los que están decepcionados con Peña Nieto. Las autoridades municipales implicadas en el ataque a los estudiantes y los funcionarios estatales que realizaron la fallida investigación inicial eran respaldados por el izquierdista Partido dela Revolución Democrática (PRD), que libra desde hace mucho una cruzada contra la corrupción del PRI”.
Los equipos forenses extranjeros han señalado a Peña Nieto por no actuar en tiempo y forma, mientras Guerrero exige una respuesta, el análisis de InSight Crime afirma “que en este escenario, la desconfianza pública en la investigación del gobierno es inevitable. Traer equipos forenses de Austria y Argentina es entonces una forma de alejar la investigación de las sospechas generalizadas de los mexicanos sobre su clase gobernante, sin embargo no existen resultados.
Afirmando que “la presencia de expertos extranjeros no ha logrado disimular los tropiezos del gobierno mexicano en la investigación de Iguala. Por el contrario, sólo ha llamado más la atención sobre ello. Las inconsistencias señaladas por los equipos forenses no gubernamentales (Austria y Argentina) sólo han intensificado las dudas sobre la versión de los hechos dada por el gobierno mexicano”.
Según la firma de análisis económico mexicana Trans Economics “las masacres de Tlatlaya y Azotzinapa reflejan la debilidad del Estado mexicano en algunas regiones y afectan la credibilidad de ese mismo estado para implementar las reformas”.
Por su parte el Financial Times señaló en su editorial del pasado 21 de octubre que “México necesita seguridad y orden tanto como las reformas económicas, y criticó la postura del gobierno federal de ignorar esta parte en sus hasta ahora dos años de mandato”.
Puntualizando que “si no hablas de la verdad, tal vez ésta desaparezca. Así se resume la actitud de Enrique Peña Nieto con los problemas de inseguridad en México. Los secuestros de estudiantes por un grupo armado en un país rico en petróleo, pero que carece de servicios de seguridad y padece la corrupción, se parece más a las acciones de Boko Haram en Nigeria”.


