(15 de abril, 2015).- Los estadounidenses tienen una visión clara de la situación actual del narcotráfico en México y expresan que, tras 13 años, el Cártel de Sinaloa ya no es el más poderoso del país.
Agencias gubernamentales estadounidenses indican que, tras la captura de “El Chapo” Guzmán y el posterior desmantelamiento a la fracción que era operada por Ismael “El Mayo” Almada el cártel, que alguna vez fuera el más poderoso del planeta con presencia en varios países, ha perdido su liderato absoluto.
Ese horrido primer lugar ahora es ostentado por el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) y Los Cuinis quienes, a partir de informes del Departamento de Justicia de Estados Unidos y del Departamento del Tesoro, son ahora los dueños de redes criminales y la mayoría de los contactos que alguna vez tuvo el Cártel de Jalisco en Europa, África, Asia y América.
“La información apunta a que esos dos grupos criminales se están adueñando de muchos de los mercados que quedaron debilitados, una vez que cayeron los grandes capos del narcotráfico”, indica un reporte del Departamento del Tesoro.
Por ende la Oficina para el Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos (OFAC, por sus siglas en inglés) boletinó a los líderes de dichos grupos criminales; Nemesio Oseguera Cervantes, líder del CJNG, y Abigael González Valencia, líder de Los Cuinis.
“Esas dos nuevas organizaciones rápidamente han expandido su imperio criminal, mediante sus técnicas violentas y de corrupción, y por ello ahora son consideradas como las organizaciones más violentas de México a las que hay que atacar”, expresó John E. Smith, director de la OFAC.
Cabe señalar que ambos cárteles son remantes del Cártel Milenio que, en un inicio, estaba asociado con el Cártel de Sinaloa.
A su vez Estados Unidos dio a conocer, a través de un boletín, que “la cacería” ya comenzó y es cuestión de tiempo para que caigan los criminales, de acuerdo con la DEA, como ya lo hicieron Joaquín Guzmán, Benjamín Arellano Félix, Vicente Zambada Niebla, los hermanoS Beltrán Leyva por mencionar a algunos.
Goliat cayó
En 2001, año cuando Joaquín Guzmán se fugó de la cárcel, el Cártel de Sinaloa estaba a la sombra del Cártel de Juárez, mismo que iba “de salida”, y del que entonces era considerado el cártel más poderos de México; el Cártel de Tijuana.
Sin embargo el acontecimiento que permitió crecer a los de Sinaloa fue precisamente la huida del Chapo, ya que consiguió establecer nexos con capos como Arturo Beltrán Leyva e Ismael “El Mayo” Zambada que se encargaron de financiarlo en lo que conseguía restablecerse, tras esto el crecimiento del Cártel de Sinaloa comenzó a ocurrir de manera exponencial.
Posterior a ello El Chapo declaró la guerra al cártel de Tijuana para posteriormente invadir terrenos de Vicente Carrillo Fuentes, en Chihuahua, y para 2002 Ramón Arellano Félix ya había fallecido y su hermano, Benjamín, había sido detenido en Puebla.
Empero la violencia había crecido alcanzando a la Sierra de Chihuahua, lugar que El Chapo deseaba desde que había dejado la cárcel, por lo que la guerra fue declarada y el 11 de septiembre de 2004 asesinaron a Rodolfo Carrillo Fuentes, uno de los líderes del cártel de Juárez.
De esta manera continuaba le caza para buscar desmantelar a la, hasta entonces, organización criminal más poderosa.
A la muerte de Carrillo Fuentes le siguieron Alfredo Beltrán Leyva, el 21 de enero de 2008; Jesús Reynaldo Zambada García, el 22 de octubre de 2008; Vicente Zambada Niebla, el 19 de marzo de 2009; Ignacio Coronel, muerto el 29 de Julio de 2010; Manuel Fernández Valencia “La Puerca”, arrestado el 9 de noviembre de 2010; Manuel Torres Félix, muerto el 13 de octubre de 2012; Rodrigo Aréchiga Gamboa, “El Chino Ántrax”, arrestado el 30 de diciembre de 2013; y el culmen vino con: Joaquín “El Chapo” Guzmán, capturado el 22 de febrero de 2014, en Mazatlán.
Esto ocasionó que el cártel de Sinaloa se debilitara y perdiera poco a poco el control, incluso cuando los sucesores del Chapo mantuvieron algunos contactos, sin embargo, según la DEA, esa organización delictiva ya no era lo que llegó a ser.
“Lo que ahora se debe buscar es seguir golpeando a esas redes criminales, no sólo a las grandes cabezas, sino también a los colaboradores, que son quienes generan la violencia en esas entidades”, opina Fernando Yunes Márquez, senador del Partido Acción Nacional (PAN), quien señala que existe un reacomodo por parte de los grupos delictivos, mismo que ha ocasionado un resurgimiento de la violencia en estados como Jalisco, Sinaloa y Michoacán.
“Se deben reforzar las policías municipales, que son las primeras que enfrentan un problema de esta magnitud, y no sólo las policías federales, estatales, militares o Marina; sólo capacitando a los grupos municipales, se estará atacando el problema de raíz, porque son las policías municipales quienes siempre están operando en los lugares donde se mueven esos grupos criminales”, agregó.
Como muestra el violento suceso de la semana pasada, donde fueron asesinados 16 policías municipales tras haber sido emboscados en el estado de Jalisco. Una semana antes a ese acontecimiento asesinaron al director de la policía municipal de Badiraguato, Sinaloa, José Guerrero Reyes, y el 6 de marzo Juan Acosta Salas, alcalde de Choix, fue atacado a disparos por un grupo armado.
“Esos hechos que mencionan confirman lo que digo: las policías municipales deben ser las primeras líneas de batalla frente al crimen organizado, pero la realidad es que no están tan preparados como se debe, y por ello estamos trabajando una iniciativa en materia de seguridad y justicia para aliviar ese problema”, en palabras del senador.
A su vez el director de investigaciones sobre la situación actual de México, por la Universidad de Houston, Texas, Stephen Zamora, opina que este resurgimiento va de la mano con la captura de los grandes capos, sin embargo eso no se ha podido traducir en un sistema que detenga al narcotráfico y por ende a la violencia “debido a los altos niveles de corrupción que hay en el país”.
“Se necesita más atención al sistema judicial mexicano, pero también más control de inteligencia para erradicar el problema del narcotráfico”, indicó Zamora.
Así que si se continúa con la tendencia, marcada por la OFAC, los niveles de violencia se concentrarán en Jalisco y Michoacán, precisamente donde está el CJNG y Los Cuinis, sin embargo será por los enfrentamientos por reacomodos que ocurren dentro de las organizaciones delictivas.
“Este proceso tomará tiempo, pero también un mayor compromiso por parte del gobierno mexicano para atender al aparato de justicia, y reducir los niveles de corrupción”, culminó Zamora.





