Ilustración: Pe Aguilar / @elesepe1
(22 de abril, 2015).- El día de ayer se dio a conocer la opinión de Alfredo “Virrey” Castillo, antiguo comisionado para la seguridad en Michoacán y nuevo titular de la Comisión Nacional del Deporte (CONADE), en torno a las nuevas pruebas demostradas, por la periodista independiente Laura Castellanos, en la tragedia de Apatzingán donde todo apunta a que los policías federales hicieron uso del abuso de la fuerza y de su poder para asesinar a 16 personas, y herir a decenas más, que pertenecían a policías comunitarias. Castillo señalaba que los videos presentados por Castellanos estaban “truqueados y fuera de contexto”, a lo que ella responde que los videos, disponibles en diversos portales, partieron de su investigación conformada por 38 entrevistas de audio y seis de texto de gente que no tiene ningún tipo de parentesco, conocidos, etc., además de que tienen diferentes perfiles.
Dictaminó que su investigación desemboca en que los policías federales asesinaron a un grupo de civiles desarmados e invito a que, quien guste, observe el video y así pueda elaborar una opinión personal ya que no desea entrar en un juego de “dimes y diretes” con Castillo sino que éste responda a las preguntas que plantea el reportaje.
En torno a lo que Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de gobernación, dijo acerca de que la Procuraduría General de la República (PGR) debería ser la instancia que esclarezca lo que ocurrió en Apatzingán, Castellanos opinó:
“Me parece una reacción importante pero veremos hasta dónde llega, porque aquí hay una cadena de responsabilidades que tiene que ver no únicamente a nivel municipal, que no se puede quedar al nivel del comandante Fausto Arenas, que es el que estuvo al frente del operativo, sino a nivel también municipal, estatal y federal”.
“Porque para todo lo que se hizo durante el día 6 de enero, todas las acciones que se hicieron para buscar encubrir los hechos de dos masacres, tuvieron que verse involucrados varios niveles de gobierno”.
Agregó que Castillo debería ser investigado ya que, a pesar de que dijo que había 9 muertes solamente, ella tiene información de al menos 16 decesos además de tres actas de defunción que indican que los cadáveres fueron trasladados a 300 kilómetros de Apatzingán con el fin de no conocer el número real de decesos.
“Hay otra cosa importante que no ha respondido Castillo, hubo 44 detenidos y cómo es posible que 44 detenidos acusados de portación ilegal de armas, de 13 armas, de un arma por tres personas y Castillo da su conferencia de prensa el 12 (de enero) y el 14 el juez libera a 43 de las 44 personas y uno quedó porque era un Fuerza Rural que estaba haciendo su guardia y que al escuchar que por los radios estaban pidiendo apoyo, llegó con su arma larga”.
Otra declaración de Castillo que carece de lógica es la que apunta a que las víctimas del segundo enfrentamiento cayeron por fuego cruzado a pesar de que no hay un solo detenido pero sí muertos.
Añadió que las evidencias médicas, dadas en el Hospital Ramón Ponce, indicó que las víctimas fueron asesinadas a una distancia de 10 a 20 centímetros ya que su piel estaba quemada con pólvora en lo que se conoce como “tatuaje”.
Señaló además que lo que ha descubierto la ha sorprendido por lo que se hizo y por cómo actuaron las autoridades y declaró que “yo pienso que en Apatzingán se cometieron dos matanzas en la madrugada y mañana del 6 de enero (…) todos los testimonios eran congruentes, era como ir armando un gran rompecabezas sobre los hechos de ese día”.
A su vez expresó que “las tremendas fotografías que muestran el tamaño de las heridas que eso quedó en un video que está en YouTube, el tamaño de las heridas que son boquetes en los cuerpos de las víctimas y cuando digo boquetes estoy hablando de un diámetro de alrededor de 15 centímetros de diámetro que provocaron balas expansivas que se utilizan para abrir blindaje en vehículos que provocaron en cuerpos de las víctimas, la gran mayoría muchachos menores de 20 años, como fue en el caso del segundo tiroteo. Del primer hecho desafortunadamente hay un número indeterminado de muertos”.
Expresó que un centenar de personas se encontraban en el Palacio Municipal, de las cuales 60 o 70 eran fuerzas rurales, trabajaban para el gobierno, tenían sus armas registradas y habían sido legalizadas de autodefensas.
Enfatizó que el personaje eje en el conflicto es Nicolás Sierra “El Gordo Coruco”, líder del G-250, grupo creado por quien entonces era comisionado federal de Seguridad en Michoacán, Alfredo Castillo. Durante ocho meses el G-250 persiguió en la sierra a Servando Gómez, “La Tuta”, líder de “Los Caballeros Templarios”.
“Yo lo que encontré ha sido información muy contrastante sobre los famosos Viagra, que así le llaman a él y a sus hermanos, es un apodo que dicen le pusieron a un hermano de ellos cuando estaba en la escuela por el gel que usaba en el cabello, se le paraban los pelos. He encontrado en mis coberturas de información no precisamente que los señala como un cártel o como sicarios, pero por un lado he encontrado acusaciones de que han cometido atropellos como serían cuestiones de extorsiones”, increpó.
Culminó señalando que solicitó una entrevista con Alfredo Castillo para que diera su versión de los hechos sin embargo su vocero le explicó que eso sería muy difícil ya que, el “Virrey”, ya estaba en otra agenda, a pesar de que todavía no se le nombraba titular de la CONADE.





