(01 de mayo, 2016).- Luego de concluir su mandato y sin permitirles continuar para continuar con las investigaciones sobre el caso Ayotzinapa, los integrantes del GIEI se van del país con la preocupación de dejar a los padres de los 43 normalistas desaparecidos, en la desprotección.
“El caso ya no podemos olvidarlo”, afirma con voz entrecortada Francisco Cox, abogado chileno e integrante del GIEI, en la que fue su última entrevista dentro de este país, antes de salir a Santiago, la capital de su país.
A su vez declara que tiene preocupación por el futuro de los padres y madres de los normalistas desaparecidos; se confiesa temeroso que, al retirarse la vigilancia internacional, el Estado comience una campaña para dividir, perseguir y criminalizar a los padres.
“No se olviden de los padres y las madres hasta que no esté una verdad sustentada sobre evidencia y que los deje tranquilos”, pide. Entre sus recomendaciones al Gobierno mexicano y a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el GIEI urgió implementar medidas de seguridad para los padres y sus abogados defensores.
Dijo que estarán siempre dispuestos a participar, si son requeridos, en el mecanismo de seguimiento al caso que implementará la CIDH. “Nos queda frustración por no haber podido dar con el paradero de los 43 y porque sentimos obstáculos de autoridades dentro del Estado que no nos permitieron avanzar más, que no nos dejaron ver cómo podíamos determinar dónde están los muchachos”, lamenta.
“Nosotros, los cinco, nos vamos con la conciencia tranquila que dimos lo mejor de nosotros. Que trabajamos sin parar, fines de semana… no tuvimos vacaciones”. Cox partió a las 20:25 horas rumbo a Santiago, donde continuará su carrera como abogado penalista en su despacho jurídico.
En sus manos se lleva uno de tantos recuerdos, una fotografía panorámica de los cinco expertos portando grandes collares de flores naranjas, sentados junto a los padres de los 43 normalistas, frente a la fachada de la Escuela Normal Raúl Isidro Burgos.
Afirma que se va sobrecogido por la frustración de tener regresar a Chile sin haber cumplido con su encomienda. “Es triste. Es triste ver a gente desprotegida, que se enfrenta al Estado, que no sienta que es apoyada por el Estado en todas sus formas”, explica acongojado, “me gustaría cumplir mi mandato. Mi objetivo”.
Uno de los último datos de suma importancia aportado por el GIEI fue la exhibición de una diligencia que realizó la PGR en el río San Juan sin que se registrara en el expediente. El miércoles pasado, el jefe de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), Tomás Zerón, salió a defender dicha diligencia argumentando la legalidad de ésta y la presencia de personal de la ONU y del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF). Sin embargo, un día más tarde, tanto la ONU como el EAAF desmintieron la presencia de su personal en la diligencia de la PGR.


