(14 de junio, 2016).- La violencia en contra de los inmigrantes en México es un problema que se arrastra desde hace mucho tiempo por lo que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió una recomendación al comisionado del Instituto Nacional de Migración (INM), Ardelio Vargas Fosado por los maltratos hechos a cuatro personas indígenas tzeltales, originarias de Chiapas.
Este grupo de personas está integrado por una mujer y tres hombres–, que se aseguró eran guatemaltecas, a pesar de documentar su nacionalidad mexicana.
Agentes migratorios mexicanos detuvieron a estos indígenas con la intención de deportarles a Guatemala, sin embargo la embajada de dicha nación en México remitió, vía correo electrónico, pases especiales de ingreso a ese país a nombre de las víctimas.
La CNDH señaló que hay evidencias que las cuatro personas sufrieron violación de sus derechos humanos a la libertad personal, el libre tránsito, la no discriminación, la integridad y seguridad personal y el acceso a la justicia. Todos, estos atribuibles al personas del Instituto Nacional de Migración.
La embajada de Guatemala en México notificó que en las consultas al Registro Nacional de las Personas de ese país no se encontraron sus nombres, por lo que canceló los pases previamente remitidos. Sin embargo, fue hasta el 11 de septiembre, que la autoridad migratoria decidió dejarlos en libertad.
Esta violación a los derechos fundamentales de los chiapanecos son motivo suficiente para que la CNDH solicitara la reparación de los daños ocasionados, otorgar atención psicológica, y dictar medidas claras e inequívocas para garantizar los procedimientos que deberán seguir los servidores públicos que durante las revisiones migratorias se encuentren con personas que refieran ser de nacionalidad mexicana.


