Por: Zazil Carreras / @Zazil3_0
España impondrá a Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, ex mandatario mexicano, la condecoración de la Orden al Mérito Civil, en grado de Collar.
Esta Orden es, junto con la Orden de Isabel la Católica, una de las dos órdenes que dependen del Ministerio de Asuntos Exteriores de España y se concede a ciudadanos españoles o extranjeros que hayan realizado méritos de carácter civil tales como servicios relevantes al Estado, trabajos extraordinarios, etcétera.
Sin embargo, para la mayoría de la población mexicana el trabajo que realizó Felipe Calderón se encuentra muy lejano a merecer condecoraciones.
Felipe Calderón es el primer presidente en la historia de México que ha sido demandado por la ciudadanía ante la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra y de lesa humanidad en contra de la población mexicana.
Su sexenio se resume en un país con marcas de sangre, corrupción, nepotismo, impunidad y promesas incumplidas.
Un gobierno que inició con la gran sospecha de fraude electoral se despidió con más de la mitad de mexicanos pensando que el país se encontraba mejor antes de que Calderón tomara las riendas del país.
“Lograr tasas de crecimiento que nos permitan elevar el ingreso de los mexicanos y, sobre todo, crear los empleos que tanta falta nos hacen. En lugar de que salga la mano de obra a buscar la inversión a Estados Unidos, mejor que venga aquí la inversión a donde está nuestra mano de obra”.
Estas eran las promesas de Felipe Calderón durante la campaña presidencial en el 2006. Para el 2011, en México había 2.6 millones de desempleados, mientras que en el mismo periodo 13.4 millones de personas estaban ocupadas en el sector informal.
Seis años le bastaron a Felipe Calderón para pasar de 46.3% de pobres en el país, en 2006, al 52% en 2012 (equivalente a un total de 52 millones de personas viviendo en pobreza), dejando de cumplir su principal promesa de campaña, con la que ofreció ser “el presidente del empleo”.
“La historia habrá de juzgar y recordar a quienes lucharon por un México libre del yugo del crimen y de la delincuencia”, dijo Calderón durante los últimos días en la residencia oficial de Los Pinos.
Tras seis años de tragedia en México, España pretende condecorar al presidente más sanguinario en la historia mexicana y está en manos de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión autorizar o negar la condecoración para el hombre que sumió a México en una espiral de violencia que, hasta el día de hoy, no ha terminado.


