Redacción / @Revolucion3_0
(14 de mayo, 2013).- El candidato del PRI a la gubernatura de Baja California, Fernando Castro Trenti, tiene un pasado tricolor… y negro.
Esta martes, la alianza “Unidos por Baja California” – agrupada por el PAN y PRD – exhibió documentos en los que el diputado federal con licencia se otorgó un aumento de salario cuando fue secretario general de Gobierno en el XVIII Ayuntamiento en 2004.
Aquel año, Castro Trenti llegó a ese puesto con un sueldo mensual de 44 mil 620 pesos, pero lo modificó para ganar 142 mil 620 pesos.
Óscar Vega Marín, representante de “Unidos por Baja California”, calificó al candidato del PRI, PT, PVEM y Partido Encuentro Social como “el PRI de siempre”.
Y ese es sólo uno de los episodios oscuros de Castro Trenti.
En agosto de 2008, el priista reveló que su partido fue obligado por el Acción Nacional a aceptar el “fraude electoral” de Felipe Calderón en 2006.
“Nos vimos obligados a aceptar los resultados de una elección fraudulenta en 2006, que impuso a un presidente en donde nosotros (la bancada del PRI) estábamos en la disyuntiva de reconocerlo o desconocer las instituciones; frente a ello, el PRI asumió su responsabilidad en la asunción de (Felipe) Calderón”, dijo Castro Trenti al reportero Víctor Ballinas.
Sus dichos quedaron asentados en un expediente de la PGR foliado como AP/PGR /DDF/SPE-XV/44-87/ 08/08 para que compareciera como testigo por el delito de usurpación de la función pública, por el cual fue denunciado Felipe Calderón.
No era su primer enfrentamiento con la justicia: según la averiguación previa 4802/07/7311/AP, el priista fue acusado de “amenazas de muerte” por el periodista Rolando Daniels Pinto, conductor del programa Foro 1590, de Radio Bahía, en Ensenada, Baja California.
En 2010, el analista político Felipe Ruanova Zárate reveló que Castro Trenti operaba un presunto negocio de autos ilegales en la frontera norte, donde cobraba 500 dólares por cada “vehículo chocolate” que pasaba a suelo mexicano.
El supuesto tráfico ilegal lo hacía desde una agencia aduanal llamada Anapromex, que apoyaba los autos clandestinos y que servía de base popular para el capital político de Castro Trenti en Tijuana, Ensenada y Rosarito.
Castro Trenti medirá fuerzas el domingo 7 de julio de este año contra Francisco Vega de la Madrid, quien busca retener para el PAN – y por primera vez para el perredismo – la gubernatura de Baja California.


