Carlos Bauer / @CarlosBauer3_0
(18 de mayo, 2013). – Los datos dados a conocer por la Organización Mundial de Turismo (OMT) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en su Barómetro del Turismo Mundial, revelaron que en 2012 México salió del Top 10 de los países más visitados en el mundo. Aunque la noticia no fue una sorpresa –incluso, la actual secretaria de Turismo, Claudia Ruiz Massieu lo había previsto hace más de un año–, sí es motivo de alarma, pues el turismo es la tercera fuente de divisas de nuestro país, sólo superada por los ingresos petroleros y las remesas que los migrantes mexicanos envían a sus familias.
En 2005, México ocupaba el lugar 7 en el ranking de la OMT, lo que significa que ha caído 6 posiciones en sólo 8 años, pese a la obsesión que tuvo Felipe Calderón, presidente en el sexenio 2006-2012, por impulsar a ese sector de la economía. El mandatario que declaró la “guerra al narcotráfico” a sólo diez días de haber iniciado su gobierno, pretendió siempre que la violencia desatada con su política de combate a los cárteles de las drogas no afectaba el desempeño del sector turístico ni ponía en peligro a los visitantes extranjeros.
Así, en la Cumbre Mundial sobre Viajes y Turismo en Las Vegas realizada en noviembre de 2011, afirmó que la violencia no afecta al turismo y sostuvo que “los turistas asesinados en nuestro país son tan pocos que se pueden contar con los dedos”. Incluso se permitió bromear al respecto: fue en ese evento donde emitió su famoso “chiste” sobre los shots de tequila: “los únicos shots que recibieron los springbreakers en México fueron de tequila” (juego de palabras con la palabra “shot”, que en inglés significa “disparo” pero también denomina a los “caballitos” en que se sirve el tequila).
La obsesión de Calderón por promover el sector turístico no sólo se reflejó en que fuera el único jefe de Estado en asistir a la cumbre de Las Vegas –una reunión sectorial para empresarios y funcionarios del ramo–, sino que llegó a declarar ese mismo 2011 como “Año del turismo”. Paradójicamente, fue ese año cuando México realmente salió del Top 10 de la OMT: para entonces nuestro país había caído a la posición 10 en el Barómetro y las cifras indicaban que al hacerse el conteo sería inevitable la pérdida de posiciones. No pudiendo cambiar la realidad, el gobierno de Calderón decidió manipular las cifras, incluyendo como “visitantes extranjeros” a los migrantes mexicanos que cada año vienen a visitar a sus familias.
Llegó a tanto dicha obsesión, que el mandatario participó ilegalmente en varios episodios del programa televisivo The Royal Tour, donde aparecía junto al conductor del programa promoviendo distintos destinos turísticos mexicanos. Durante la premiere de esa serie de episodios, pocos días después de la Cumbre Mundial sobre Viajes y Turismo de 2011, Calderón afirmó que gracias a las acciones tomadas por su gobierno México pronto estaría entre los 5 países más visitados del mundo. Sin embargo, para el último año de su administración nuestro país perdió otras 3 posiciones.
Quizá sea cierto que los turistas extranjeros asesinados en México pueden contarse con las manos, pero también lo es que –más allá del hecho de que ningún ser humano debería ser asesinado–, incluso una muerte resulta de alto impacto en el sector turístico, pues los viajeros internacionales son muy exigentes en cuanto a las condiciones de los destinos que visitan. Así, aunque el actual presidente haya dicho a los embajadores “Sepan que ustedes representan a una potencia en ascenso, una nación decidida a transformarse y a crecer”, exhortándolos a promover la imagen de México, difícilmente nuestro país recuperará su posición como destino turístico mientras prevalezca la inseguridad.
La madrugada del lunes 4 de febrero causó conmoción la noticia de que 6 turistas españolas fueron violadas y golpeadas en la ciudad de Acapulco, probablemente el destino turístico más emblemático de nuestro país –también causó estupor e indignación la respuesta del alcalde: dijo que casos así “ocurren en todo el mundo”. Apenas hace una semana, el sábado 11 de mayo, fueron encontrados en Sinaloa los cuerpos de dos españoles asesinados.
Pero no son los únicos casos. Al menos otros cinco extranjeros han sido asesinados en México durante los últimos años, mientras que otros han sido asaltados y varias mujeres extranjeras han sufrido violaciones sexuales. Sin embargo, la secretaria de turismo ha declarado que los datos con los que cuenta muestran una recuperación del sector turístico en lo que va del año.


