Natalia Antezana Bosques / @Natalia3_0
(19 de mayo, 2013).- La información que se ha vertido desde el primero de diciembre en los principales medios de comunicación, sobre las diferentes formas de protesta y manifestación, se ha enfocado primariamente hacia la figura “violenta” y “vandálica” de sus participantes, quienes han sido descalificados y criminalizados.
La organización Frente Oriente informó a REVOLUCIÓN TRESPUNTOCERO que están siendo víctimas de una campaña mediática que se ha encargado de criminalizar la protesta social, señalando a este grupo como si fueran delincuentes. Se han dado casos en los que “canales de televisión descontextualizan las declaraciones y las editan para que se crea que dijimos lo que no dijimos”, explican.
Las televisoras no muestran la comisión de ningún delito, ya que no ha realizado. Por lo tanto, el discurso mediático se basa en meras suposiciones y mentiras en torno a su grupo, el cual, se organiza de forma comunitaria.
En este sentido, “como no se tienen pruebas ni argumento, nos acusan de vandalismo”, señala Cristóbal, joven perteneciente a Frente Oriente. Los medios de comunicación alineados al sistema han fabricado una matriz de opción negativa contra las y los jóvenes que se manifiestan en contra del sistema, ya que “los medios son la extensión del propio estado”, agregó.
Actualmente, ir a una marcha o usar una capucha es sinónimo de violencia, cuando no es más que una manera de manifestar la inconformidad con respecto a las políticas que se están aplicando en el país, que no hacen más que acrecentar la miseria en el pueblo, señala Cristóbal.
Son pocas ya las organizaciones que se siguen movilizando en el Distrito Federal. El Frente Oriente, es una de las más visibles, por su presencia constante y perseverante.
“Nos responsabilizan de la toma de Rectoría por hacer público que los apoyamos”, sin embargo, el grupo no participó en lo acontecido en la UNAM. Dentro de esta matriz de opinión negativa, se ha equiparado al anarquismo con la violencia, lo cual es falso completamente, señaló uno de los miembros del frente.
Asimismo, explicó que dentro de su movimiento confluyen diversas ideologías, entre las que se encuentra el anarquismo, el comunismo y hasta la social democracia. Por lo tanto, lo fundamental es la organización popular y la lucha, desde diferentes trincheras, pero bajo un mismo objetivo, declaró el joven.
Incluso se han dado casos en que personas afines a ellos o con luchas similares, caen en la trampa de los medios masivos y se convencen de que, “somos radicales-violentos, vándalos”.
El Frente Oriente tiene una política de emancipación popular, cuenta Cristóbal, mientras explica que su objetivo no es ir a las marchas, sino la emancipación del pueblo. “Las marchas son sólo una parte de la protesta, tenemos diferentes formas de organización”.
Dice que al estado no le parece que la gente se esté organizando, y por eso utilizan los descalifican como gente violenta, para así, deslegitimar el movimiento y justificar la represión, concluye Cristóbal.
Declaración completa.
Mi nombre es Cristóbal. Soy parte del Frente Oriente.
Lo que quisiéramos declarar de manera amplia, [es] en torno a toda la campaña mediática que se está haciendo por criminalizar la protesta, sobre todo en torno al Frente Oriente, y a varios compañeros que se les señala como vándalos o como criminales.
Pero lo cierto es que este señalamiento, [en] primer lugar, no tiene fundamento. No hay identificación como tal de alguna circunstancia en el sentido que se acusa, y lo que en realidad está pasando es que se quiere criminalizar la protesta [ya que contra] las reformas que se están aprobando, y toda la política en general –sobre todo la que se está impulsando con Peña Nieto y sus reformas, incluyendo las de seguridad– hay una gran oposición […], [pues en] realidad son la punta de lanza de un proyecto de nación que no beneficia al pueblo.
Entonces, en ese sentido, a los compañeros y organizaciones que se están movilizando en contra de todas estas políticas que se están organizando, [los] intenta[n] criminalizar para poder deslegitimar la lucha que se está llevando a cabo.
Es por ello que el primer argumento que sueltan los medios de comunicación es en torno a la cuestión violenta y la cuestión del vandalismo. Este discurso simplemente se está utilizando, ya que obviamente la argumentación política no se puede ganar.
Y lo que se trata [de hacer] en los medios de comunicación [con] la penetración que tienen […] es quitarle el trasfondo político a este tipo de luchas, y darlas (sic) en un mero sentido contestatario. Cuando en realidad, a la lucha que se está atacando, sobre todo en el Frente Oriente, es [a la] […] organización popular. Es decir, el pueblo se está organizando y eso es lo que da temor y es por ello que viene la criminalización.
Obviamente [se utiliza] la cuestión mediática (sic) [para legitimar] una posible represión injustificada. [Esta] legitimación está ya más que puesta y obviamente la llamada –o mal llamada–, opinión pública, va a aplaudir la […] represión que pueda caer sobre las […] organizaciones y a los compañeros en particular.
[…] Los argumentos que está vertiendo el periódico La Razón, ni siquiera son argumentos, [son] más bien señalizaciones (sic) y utilización facciosa de las propias imágenes y los pseudo argumentos de los reporteros –si se les puede llamar así–, que empiezan a través de un discurso ambiguo: decir que se es violento simplemente porque se marcha. Se dice que es violento, simplemente porque se disiente de lo que se está haciendo hoy en el país, por los gobernantes.
Por eso es importante que, más allá del morbo que se tiene porque la gente se encapuche o no se encapuche, porque la gente esté en ciertas acciones políticas o no esté, la idea aquí es quitarle el fondo político.
Es por ello que se criminaliza diciendo que es vándalo, que hay pruebas de la propia violencia que se ejerce cuando en realidad no las hay.
Entonces, lo que nosotros quisiéramos declarar, es que toda esta campaña que se cierne sobre el Frente Oriente, lo que intenta más allá de descubrir criminales, es desmovilizar a la gente.
Es por eso que se está atacando al Frente Oriente porque somos unas de las pocas organizaciones dentro del Distrito Federal que se ha seguido movilizando.
El Frente Oriente tiene una política de emancipación popular. Es decir, su objetivo no es ir a una marcha, su objetivo no nada más es ir protestar por protestar. Nuestro objetivo es lograr la emancipación de nuestro pueblo.
Sabemos que eso no se va a lograr hasta que nuestro pueblo no se organice. Y esa es la parte que al Estado no le parece, es la parte que el Estado persigue argumentando que somos violentos porque es más fácil deslegitimar a alguien que se dice no tiene ningún fondo político a alguien que sí lo expresa.
Pero lo cierto es que no nos han dado los espacios para poder expresar nuestras propuestas políticas, nuestra propia visión de lo que está pasando en el país, y los tenemos que buscar a la fuerza.
Y hoy en día lo que están haciendo los periódicos, que no son otra cosa más que una extensión del propio Estado y su represión, pues es eso mismo: hacer la función que tiene la policía de seguimiento, de hostigamiento, de mediatización (sic), criminalizando a la gente.
Es importante que esa parte salga a la luz, que se pueda conocer que el Frente Oriente no es un grupo de vándalos, ni es un grupo de delincuentes; que somos una organización que [incluye] diversos sectores, confluyen diversas personas, que tienen diversas luchas […].
[…] El Universal saca una nota donde […] acusa que el Frente Oriente está detrás de la toma de Rectoría de la UNAM, lo cual es totalmente falso y no aporta ninguna prueba. […] Nosotros, lo único que hicimos, fue apoyar a los compañeros en la toma que ellos hicieron […]. Pero se nos trata[n] de imputar ciertas acciones donde no estamos, para poder también, generalizar la lucha, es decir, meter a todos en el mismo redil.
Porque hoy en día se dice que todo mundo es anarquista. Hay que aclarar esa parte, el Frente Oriente no se define como anarquista. En el Frente Oriente hay diversas ideologías hay diversas posiciones, hay diversos compañeros con diferentes ideas.
Claro que hay compañeros anarquistas, no hay duda. Pero hay compañeros anarquistas que no sienten que el anarquismo es violencia, simplemente como se le quiere hacer ver hoy (sic), sino simplemente es una concepción muy amplia de cómo transformar la realidad –[que] se ha querido mitificar como una acción violenta, por sus propuestas políticas, pero jamás se expone qué es el anarquismo en realidad–.
Entonces, dentro del Frente Oriente, hay anarquistas, también hay comunistas, socialistas, hay incluso social demócratas. Entonces hay una gama de ideologías, que nos hemos puesto como objetivo transformar de manera radical a la sociedad. Eso es, dentro de nuestro programa político.
Pero eso no sale a la luz, lo único que sale en los medios es el propio morbo de que si se está encapuchado o no se está encapuchado o de que si se ha confrontado a la policía o no se ha confrontado a la policía.
Entonces nosotros, queremos decir que detrás de nuestra lucha hay un objetivo político amplio, profundo, que tiene que ver con las condiciones en las que vive nuestro pueblo, de explotación, dominación, exclusión de las decisiones políticas.
Entonces, es importante [destacar] que esta parte que estamos haciendo, es la parte fundamental. Las marchas sólo son un complemento, son parte de la lucha que se da. Pero no es la fundamental, y es a la parte a la que se están abocando los medios de comunicación, tratando de hacernos ver como jóvenes que no tenemos ningún objetivo particular, que hay detrás intereses obscuros, que se nos paga.
Incluso ha habido varios reportajes donde se manejan entrevistas descontextualizadas donde, al hacer el armado tramposo de estas entrevistas –por ejemplo, una de Cadena Tres, [otra] de Canal Cuarenta–, quedamos como si ciertos grupos nos pagaran para estar dentro de la lucha, cuando en realidad estamos aquí por mera convicción.
A lo que me refiero con lucha radical es [a] la lucha que va a la raíz del problema que tenemos en la sociedad. Obviamente hoy se hace un uso político por parte de los medios de comunicación, los propios intelectuales que utiliza la clase dominante, donde retoman los propios conceptos que se utilizaron dentro de los movimientos sociales y los deslegitiman.
En este caso, se ha entendido como radical una cuestión violenta. Entonces, incluso hay compañeros del movimiento –sobre todo del 132–, que caen en esa trampa; que empiezan a hablar de la cuestión radical [como] algo violento.
Nosotros hemos declarado y lo declaramos de nuevo: No estamos en contra de ninguna forma de lucha, estamos a favor de todas las formas de lucha. Que a diferencia de estos compañeros no caemos en el dogma, no somos dogmáticos en el sentido de la lucha.
O sea, no decimos [que] una lucha es la única que nos va a dar la posible emancipación de nuestro pueblo, no. Nuestro pueblo experimenta una infinidad de formas de lucha [y] todas son válidas, siempre y cuando vayan respaldadas por él (pueblo), vayan de manera consiente, siendo realizadas, no de manera inconsciente.
Entonces esta parte de la radicalidad (sic), sí, el Frente Oriente se asume como una organización radical, pero en el sentido de que ve que la transformación social única y exclusivamente puede ir en torno a la transformación absoluta de la sociedad.
En ese caso, la marcha es una forma de lucha, en el otro caso no sería una forma de lucha, sino más bien [una forma] de organización. O sea, nosotros nos enfocamos en ese sentido. Hay formas de lucha y formas de organización.
En cuanto [a] la parte que se habla del radicalismo, se habla de formas de lucha aunque también se debería estar hablando de formas de organización. Se habla de qué formas de lucha, si es violenta, si es pacífica, si es legal, etc.
Pero en ese sentido, nosotros acogemos todas las formas y respetamos y fomentamos todas la formas de lucha, legales; que sabemos que en realidad no nos van a dar nada más, pero sobre todo en lo que nos enfocamos es en la forma organizativa, sobre todo.
En torno a eso, el Frente Oriente tiene una serie (sic) de trabajo en torno a la cuestión organizativa, donde se involucra [al] pueblo. [Esto] quiere decir que el Frente Oriente no es un cúmulo de gente que está luchando de manera aislada. El Frente Oriente es producto de una organización popular, [en ella radica] su dependencia.
En ese sentido, [en] el Frente Oriente […] no somos meramente activistas, sino que […] depende[mos de] su propia posición política, su propia movilización política, sus propias formas de lucha, de una organización popular, de lo que el propio pueblo va designando de manera organizada.
En ese sentido, no nos dedicamos nada más a una cuestión contestataria. Nuestra parte contestataria, que podrían ser las marchas o ciertas acciones en contra de determinadas situaciones, es complemento de un proceso organizativo. […] Ese proceso organizativo ve necesario salir a hacer (sic) diversas formas de lucha y diversas manifestaciones.
Es por eso que ese es el trasfondo del Frente Oriente y el trasfondo de la lucha que estamos dando todos los compañeros que hoy en día se está criminalizando.
Esa es la parte que se quiere que no [salga] a la luz, y esa es la parte que se quiere acabar, la organización. Eso es lo que está detrás. […] No se quiere que el pueblo se organice y luche en contra de todas las condiciones de miseria que hoy en día se están imponiendo, a través de Peña Nieto.
Bien sabemos que Peña Nieto sólo es el que instrumenta las políticas que le convienen a una parte de la burguesía nacional y extranjera.


