Natalia Antezana Bosques / @Natalia3_0
(06 de junio, 2013).- “Las redes sociales están llenas de noticias fabricadas, con acusaciones y reclamos infundados contra mi persona. Por lo tanto, deberíamos colgar a esas personas de los árboles, al fin están acostumbrados a eso”, declaró el Primer Ministro de Turquía, Tayyip Erdogan, el 2 de junio, al calor de las manifestaciones en su contra.
Desde el 27 de mayo, cientos de personas iniciaron las protestas por la preservación de un parque en Estambul, Turquía. Los dos días siguientes -28 y 29 de mayo- la maquinaria entró al parque y empezó a derribar árboles, para iniciar con el proyecto de edificación de un centro comercial.
El 30 de mayo, a las 5 de la mañana, empezó un operativo policial que, con chorros de agua fría y gas lacrimógeno, intentó dispersar a los manifestantes. En consecuencia, las protestas replicaron hasta en 67 ciudades, incluida la capital de Turquía, Ankara, y las demandas han escalado hasta exigir la dimisión del Erdogan.
Organizaciones de derechos humanos denunciaron la muerte de dos manifestantes -uno de ellos por el impacto de un proyectil de un bote de humo y el otro por ser atropellado- y, el miércoles 5 se anunció el deceso de un tercero a causa de un disparo en la cabeza.
El Colegio de Médicos de Turquía ha informado que 4 mil 177 personas están heridas. Asimismo, informan que hay tres personas en estado crítico, 10 que han perdido un ojo y quince que sufrieron traumatismos craneales.
Varios sindicatos turcos también se unieron a las protestas en Estambul, cuando este miércoles 5 de junio gritaron al unísono “Dimite Tayyip”; y en la jornada de protestas calificaron al gobierno como autoritario.
Las manifestaciones convocadas por los sindicatos y colegios de profesionales se han replicado de la misma manera en varias ciudades del país, según informaron medios locales. Una de las demandas actuales es la liberación de los “miles de detenidos” a causa de las protestas.
En una de las frases con las que se ha pronunciado el primer ministro turco calificó a los manifestantes como “un grupo de saqueadores y terroristas”. Sin embargo, ante su ausencia, el vice primer ministro, Bulent Arinc, ha tomado una postura más conciliadora, lo cual se puso en evidencia el martes 2 de junio, después de disculparse con la población por la violencia excesiva de la policía hacia los manifestantes.
Hasta el momento todos los días se han registrado enfrentamientos entre la policía y los manifestantes, quienes en su mayoría son jóvenes universitarios y ciudadanía de clase media, según reportes de diarios europeos.
Las protestas en Turquía han hecho eco internacional y se ha visto reflejado en el apoyo a través de las redes sociales y protetas pacíficas en varias ciudades en el mundo; de la misma manera cuentan con el apoyo de deportistas, actores, intelectuales y escritores turcos. Incluso, el Premio Nobel de Literatura turco, Orhan Pamuk, acusó al gobierno de “opresor y autoritario” y así, también mostró su respaldo a las protestas que se han desarrollado a lo largo del país.
Recep Tayyip Erdogan lleva 10 años con el cargo de primer ministro y es fundador del Partido de la Justicia y el Desarrollo, el cual, dos años después de su fundación, el año 2001, lo llevó a la silla presidencial.
Los medios de comunicación se centran en el conflicto “islamismo-laicismo y autoritarismo-democracia”.
Sin embargo, cabe señalar que desde que inició el gobierno de Erdogan, se acordó un programa de medidas económicas con el Fondo Monetario Internacional, de “corte neoliberal”, que resultan en privatizaciones de servicios que regulaba el estado- como telecomunicaciones , aerolíneas turcas-, reformas laborales y recortes a programas sociales.
También, en el año 2009, se aprobó una ley que permite que las empresas privadas utilicen los recursos hídricos, y no sólo concesionen sus servicios de distribución, o sea, la privatización del líquido vital. En este sentido, los sindicatos campesinos formaron un frente de lucha para revertir esta medida: “No a la comercialización del agua”. Y esto es sólo una pequeña enumeración de las muchas medidas que implementó el actual gobierno turco desde su inicio.


