Natalia Antezana Bosques / @Natalia3_0
En el conflicto minero en Cananea, que se encuentra entre las acusaciones de corrupción del líder sindical minero Napoleón Gómez Urrutia, los contratos colectivos y seguridad laboral, la huelga de los mineros, la intromisión de la Confederación Mexicana de Trabajadores (CTM) para evitar que la huelga siguiera, entre otros factores, han perdurado por años y aún los mineros siguen peleando por sus derechos.
Según información de La Jornada, cuando Francisco Salazar fue Secretario de Trabajo el año 2005 ordenó “ir contra algún líder sindical”, sin importar quien fuera, para fortalecer su figura como nuevo integrante del gabinete foxista. Y esa así como, al azar, se escogió a Gómez Urrutia.
Según Cano, esta decisión no tuvo que ver con la importancia de dar fin a la corrupción sindical, sino simplemente tenía que “librarse del peso fuerte” del anterior secretario de trabajo, e ir contra un líder sindical, sería la estrategia para lograrlo. De esta manera es como iniciaron las acusaciones de corrupción en contra de Gómez Urrutia.
Sin embargo, la sección 65 del Sindicato Minero, en el año 2007, inició una larga huelga para exigir mayor seguridad en el ámbito laboral, y es ahí donde entra a escena Javier Lozano, que en ese entonces era Secretario de Trabajo del gobierno de Felipe Calderón.
A Lozano se le acusó de exigir a los mineros la aceptación de una liquidación y de cambiar el sindicato por un sindicato a modo, o sea, al servicio del gobierno o del empleador. En este mismo juego también se involucró la Confederación de Trabajadores de México y dirigentes priistas que le hicieron de esquilores, es decir, prestaron su fuerza de trabajo para reventar la huelga.
Aunado a eso, en el año 2010, la policía federal irrumpió en las instalaciones de la mina de Cananea, para tomar por la fuerza el control que tenía la sección 65 del sindicato por aproximadamente 3 años de huelga.
Hasta la fecha, la disputa sigue abierta por todo lo que respecta a los contratos de trabajo, liquidaciones y condiciones laborales, que, incluso la misma CTM no ha avalado.
Sin embargo, por lo que relata Cano en su columna, el pasado primero de mayo los mineros se sentían orgullosos del movimiento de ese día, puesto que, en la concentración para la manifestación no se percibía cerca ningún integrante de la CTM.
Cabe señalar que la lucha por los derechos laborales sigue. El pasado primero de junio inició una huelga de la sección 65 del Sindicato de Mineros de Cananea, con respecto al proceso de revisión contractual y por la revisión del contrato colectivo.


