Estela Garrido / @StelaGarrido3_0
(13 de junio, 2013).- Luego de dos semanas de protestas en la capital turca, el primer ministro Recep Tayyip Erdogan instó a los manifestantes que ocupan el parque Gezi a desalojarlo.
“Hemos tenido paciencia hasta ahora pero la paciencia se está agotando. Lanzo mi último aviso: madres, padres, por favor, retiren a sus hijos de ahí. No podemos esperar más porque el parque Gezi no pertenece a las fuerzas que lo ocupan. Pertenece a todo el mundo”, dijo el mandatario.
Para los familiares de los manifestantes, esta declaración, lejos de buscar la conciliación, es una amenaza. Además, el mandatario lanzó la propuesta de hacer una consulta a los habitantes de Estambul con relación a la reforma urbana de la plaza Taksim y el parque Gezi, donde se han realizado las principales protestas.
Sin embargo, la población en general muestra desconfianza ante la consulta e incluso argumentan que ésta no será limpia.
“Es que no podemos creer lo que dice. Es muy fácil que la manipulen”, advierte Jasemin, una de las manifestantes quien ha declarado que incluso Erdogan ha insultado a los que se manifiestan tachándolos de terroristas y saqueadores.
“Si hace el referéndum, va a comprar los votos, va a haber corrupción”, acusa Gülüzar, una educadora social que lleva desde el inicio de las protestas acampada en Gezi y afirma que la mayoría de los manifestantes en el parque eran antiguos simpatizantes del primer ministro que ahora están a disgusto con su mandato.
No sólo la “amenaza” de Erdogan no ha rendido frutos, sino que además los protestantes afirman que no temen el ultimátum del primer ministro.
“Espero que lo haga. Sería un error de su parte. Más gente se uniría a la protesta”, prevé Hayrullah, otra manifestante herida con por una bala de goma.
La principal denuncia de quienes protestan es que Erdogan –a quien tachan de dictador– quiere demoler el parque Gezi para hacer un centro comercial.
“No vamos a permitir que lo haga. No nos importa si nos saca por la fuerza del parque, vamos a defenderlo. Exigimos su dimisión”, aseguró Merve Akgul, estudiante de la Universidad Galatasaray.


