Natalia Antezana Bosques / @Natalia3_0
(28 de mayo, 2013).- Cuatro muertos en tres días en un municipio de tan sólo 51 mil habitantes. Teloloapan, localidad de Tierra Caliente, al norte del Estado de Guerrero, durante meses ha sido escenario de múltiples enfrentamientos y extorsiones por parte del crimen organizado.
El sábado 25 de mayo, fue atacado el ayuntamiento, donde murieron dos elementos de la policía y otros dos resultaron heridos. Y el lunes 27, después de un ataque a un convoy militar, elementos del ejército mataron a dos supuestos integrantes del crimen organizado.
El Gobernador del Estado, Ángel Aguirre, declaró “código rojo” después del atentado al palacio municipal; a pesar de que horas antes del primer ataque, el mandatario estatal señaló que “Guerrero no es violento” y negó las acusaciones de que el estado que encabeza es de los más peligrosos del país: “eso es una absoluta mentira”, dijo.
La violencia en Teloloapan incrementó de tal manera que, en las últimas dos semanas, 45 elementos policiales se dieron de baja y, con los dos elementos que fueron asesinados, ahora sólo le quedan 11 uniformados para brindar seguridad a la población. Sin embargo, mediante el programa Guerrero Seguro, se reforzó el municipio con 50 policías estatales, con apoyo de elementos del ejército, explicó el presidente municipal Ignacio Valladares Salgado.
El alcalde actual de Teloloapan ocupa el cargo desde el 29 de septiembre de 2012 y, a 3 días de su toma de protesta, empezó a circular un video en la red social Youtube donde se mostraba al edil pactando, el 14 de septiembre, con la organización delictiva “La Familia Michoacana” antes de jurar como presidente municipal.
En dicha reunión, las personas desconocidas que increparon al gobernante de Teloloapan hicieron que se comprometiera a mantenerse al margen del conflicto para “mantener la fiesta en paz”. No obstante, en entrevista posterior a Radio Fórmula, Valladares Salgado, aclara que fue amedrentado diplomáticamente por personas desconocidas, quienes no lo amenazaron con armas de fuego “pero sí las portaban”, explicó el edil perredista, quien tiene una escolta de 11 elementos.
En el mismo mes de octubre, aparecieron 3 narcomantas en el municipio, dirigidas al gobernador del estado, Ángel Aguirre, y firmadas por “La Familia Michoacana”. Éstas amenazan al gobernador con “colapsar la zona”, en caso de que las autoridades locales interfieran en la disputa de plazas.
Todo lo anterior sugiere de manera esclarecedora que dos grupos delictivos -La Familia Michoacana y Guerreros Unidos- pelean por la plaza en dicho municipio, que “es clave para el paso de drogas del sur hacia Estados Unidos”, según información de La Jornada.
La narcomanta a Ángel Aguirre también señala que el operativo “Guerrero Seguro” no va a funcionar por “la infiltración de sicarios activos del grupo Guerreros Unidos en su gabinete de seguridad y que operan desde su escritorio”. Por lo tanto, solicitan que las autoridades no intervengan en un asunto del crimen organizado. No obstante, el gobernador de Guerrero declaró el día de ayer que “Necesitamos más Ejército, más Marina, más Policía Federal y que no solamente acuda cuando la situación es crítica, que sea de carácter permanente”.
El ex alcalde de Teloloapan, Marino Miranda Salgado, explicó que “ningún alcalde [de éste municipio] está exento de estas presiones”, ya que los grupos delictivos buscan anular a las autoridades locales.
Teloloapan ha sufrido la violencia sistemática por su ubicación geográfica estratégica en Tierra Caliente, lo cual genera un gran temor e incertidumbre en la población.
Daniel Zapico, representante de Amnistía Internacional en México, señaló que es preocupante que la estrategia de seguridad de Enrique Peña Nieto no sea diferente a la implementada por el ex presidente Felipe Calderón, la cual generó -aparte del saldo de 80 mil muertos, 26 mil desaparecidos y más 150 mil desplazado- graves violaciones a los derechos humanos en aras del combate al crimen organizado con el ejército en las calles.
Esta es la situación de un municipio de un estado en México. La pregunta a responder sería ¿cuántos municipios mexicanos se encuentran en esta misma situación?


