(06 de abril, 2015).- El diputado Julián Peña, integrante del grupo parlamentario de Movimiento Ciudadano en el Congreso de Puebla denunció el fraude que se comete en la entidad a través del cobro de nómina de extrabajadores despedidos de la Secretaría de Seguridad Pública del estado.
Advirtió que los recursos podrían estar siendo desviados con fines políticos y electorales, por lo que exigió a las autoridades fiscales realizar las investigaciones correspondientes para deslindar responsabilidades.
El legislador señaló que además del fraude a las arcas estatales, los extrabajadores también resultan afectados, por lo que es de vital importancia saber quién o quiénes están realizando el cobro indebido de los cheques que se expiden cada quincena, pues el procedimiento administrativo que debería haberse hecho cuando los empleados fueron dados de baja tendría que haber concluido con la liquidación de los mismos.
Peña solicitó hacer una investigación más a fondo para saber si este tipo de irregularidades únicamente se presentan en la Secretaría de Seguridad Pública, o si las hay en alguna otra dependencia suscrita a la administración estatal, tomando en cuenta que en las últimas semanas se dio un recorte de personal en la Secretaría General de Gobierno y en el área de cultura.
Cabe señalar que esta problemática es resultado del despido, en octubre pasado, de elementos de la Policía Estatal que demandaron afuera del Congreso del Estado, la renuncia de Rafael Moreno Valle, por el incumplimiento de sus promesas de campaña y se negaron a firmar la liquidación que les ofreció el gobierno de Puebla, que únicamente ascendía a mil pesos por año laborado.
En las manifestaciones, los elementos también exigían la renuncia de Facundo Rosas, titular de la Secretaría de Seguridad Pública.
Elementos de la policía estatal denunciaron la alteración de exámenes de control de confianza que recientemente les fueron aplicados al señalar que la mayoría de los uniformados fueron llamados a evaluación con pocas horas de anticipación, lo que contradice el procedimiento habitual, pues generalmente se les asigna un descanso de 24 horas previas, a fin de que puedan dar su máximo rendimiento en las pruebas psicométricas, toxicológicas, de polígrafo y sobre enriquecimiento y nexos con la delincuencia organizada.
Argumentaron que después de haber trabajado por más de 18 horas continuas y dormido únicamente cuatro, se incrementaba sustancialmente la posibilidad de que sus exámenes psicométricos y de polígrafo tuvieran alteraciones significativas que pudieran interpretarse como elementos negativos para continuar desempeñando sus labores.


