La mañana de este jueves, la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados convocó a una discusión para evaluar el dictamen de la iniciativa presidencial para la reasignación del gasto por la pandemia de COVID-19.
De aprobarse, podría otorgar al presidente la facultad de reorientar hasta 10 por ciento del total del presupuesto sin necesidad de aprobación por parte del Congreso, en caso de emergencia económica o sanitaria.
Entre los cambios a la iniciativa de adiciones a la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria destaca, asimismo, la definición de condiciones para declarar la emergencia económica, entre las que destaca el decrecimiento de uno por ciento del PIB con respecto al mismo trimestre del año anterior y cuando las proyecciones indiquen que la caída se repetirá en los tres meses posteriores.
Para ello, el ejecutivo solo tendrá que presentar, a través de la Secretaría de Hacienda, un “esquema de cálculo urgente” de una mayor caída del PIB en el siguiente semestre.
Se trata de un “ámbito de discrecionalidad” al Presidente en el manejo del presupuesto, pero que para acotarlo, el límite es el referido 10 por ciento del gasto neto total, únicamente en el ejercicio fiscal vigente.
De esta manera el ejecutivo tendría la atribución de “flexibilidad temporal” en el manejo del presupuesto, ante “circunstancias severas o alteraciones graves”, que le permitan “la concentración de recursos en áreas neurálgicas”.