(05 de mayo, 2016).- Este jueves, Enrique Peña Nieto sostuvo que la disculpa pública de Salvador Cienfuegos es “una prueba fehaciente de la integridad y honorabilidad” de las Fuerzas Armadas.
Ante los hechos de tortura, que calificó como “ faltas graves de algunos de sus integrantes”, la disculpa del titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), “refleja la cultura a favor de los derechos humanos que hoy prevalece en nuestros institutos armados”, dijo. “Portar el uniforme de la patria conlleva el imperativo moral de mantener una conducta intachable; implica el deber de conducirse con total apego a la ley, y trae consigo la obligación de actuar con absoluto respeto a los derechos humanos”, sostuvo.
Sin embargo, el mes pasado, el Relator Especial sobre la Tortura de las Naciones Unidas, Juan Méndez dijo que la disculpa ofrecida por Salvador Cienfuegos, por la tortura a una joven en Guerrero era necesaria, pero no fue suficiente, “el derecho internacional dice que cuando hay tortura, el Estado está obligado a investigar, procesar y castigar a los responsables, a ofrecer reparaciones”, dijo.
Hace casi dos años, el relator manifestó que la tortura en México es generalizada, y hasta ahora, dijo, no ha tenido razones para cambiar de opinión.
Este posicionamiento ocurrió cuando Méndez asistió a la Cámara de Diputados invitado por diversas comisiones para colaborar en la elaboración de la nueva ley en materia de tortura y sostuvo que una Ley General sobre Tortura “es una herramienta de gran utilidad, pero no es un parteaguas, el parteaguas va a ser su implementación concreta en los hechos”.


