Redacción / @Revolucion3_0
El doble discurso de Enrique Peña Nieto no se limita a la arena política. También en su vida personal maneja dos lenguajes distintos con los que logra manipular a las personas a su alrededor y, ostentando su poder desde hace años, también las leyes y a aquellos encargados de aplicarlas.
El 2 de agosto de 2012, Peña Nieto interpuso una demanda en contra de Maritza Díaz, con quien tuvo un hijo fuera del matrimonio, para disminuir la pensión que el entonces candidato presidencial daba mensualmente al hijo de ambos. El mexiquense argumentó que, como presidente, tendría un salario menor que justificaría la disminución en sus aportaciones.
Sin embargo, ahora que encabeza el Ejecutivo, Enrique Peña Nieto autorizó un staff al servicio de Angélica Rivera que cuesta al erario 4 millones 384 mil pesos, sin contar prestaciones, según datos de la Unidad de Enlace para la Transparencia de la Presidencia.
Este grupo que trabaja con la primera dama consta de un Director General Adjunto, con un salario mensual neto de 81 mil 625 pesos, además de cuatro directores de Área, una Subdirectora, una Jefa de Departamento y un chofer cuyo sueldos van de los 57 mil 643 pesos a los 8 mil 380 pesos netos al mes.
Las prioridades de Peña Nieto son obvias. Mientras que Ángélica Rivera, “la Gaviota”, disfruta de los privilegios de ser la Primera Dama, y no se escatima en gastos para garantizar su bienestar, para Maritza Díaz hay indiferencia e intimidación -tres de sus abogados han renunciado por presiones externas-.


