(22 de mayo, 2016).- “Que junto con los cuerpos se saque la verdad (…) el gobierno sólo quería sacar cuerpos, dignificarlos, ahorita la palabra es identificarlos”, declaró María Concepción Hernández, madre de Oliver Wenceslao Navarrete, ante la decisión del gobierno de Morelos, dirigido por Graco Ramírez, de exhumar sólo los cadáveres de la fosa de Tetelcingo.
En entrevista con Reforma Concepción Hernández quien sufrió el acto de que la Fiscalía General del Estado de Morelos enterrara ilegalmente el cuerpo sin vida de su hijo Oliver de 31 años quien el 24 de mayo de 2013 fue privado de la liberta por un comando armado en Cuautla, reafirmó que espera que se pueda desenterrar la verdad.
El cuerpo de Oliver fu encontrado el 3 de junio gracias a que su propia familia realizó las investigaciones necesarias para encontrarlo, después fue llevado al Servicio Médico Forense de la Fiscalía General de Morelos.
Después de unos días Concepción Hernández fue a reclamar el cuerpo de hijo y la entonces subprocuradora le pidió esperar porque “le harían otras pruebas”, sin embargo, ya para el 5 de diciembre de 2014 las autoridades informaron que el cadáver había sido enterrado en una fosa común del panteón de Tetelcingo.
María Concepción ante la oposición de la Fiscalía fue a desenterrar el cuerpo de su hijo; y ese mismo día grabó como sin los protocolos a seguir de los forenses en el lugar habían más de 100 cadáveres; el “panteón” era ilegal y los cuerpos sin vida hallados ahí tenían un perfil genético o una averiguación previa abierta.
Gracias a la denuncia de Concepción Hernández se ordenó exhumar los cuerpos este próximo lunes.


