(22 de mayo, 2013).- En el primer operativo militar orquestado por el gobierno de Peña Nieto, el grupo de autodefensa de la comunidad de Buenavista Tomatlán, Michoacán, retuvo a 20 militares que participan en el operativo de seguridad en el estado. La detención tuvo lugar porque el Ejército desarmó a cuatro de sus compañeros y se los llevó –entre ellos un menor de edad–. Hasta el momento no se sabe dónde están.
Uno de los miembros de guardia comunitaria, indicó que retuvieron a los militares porque éstos “entraron […] y no cumplieron. Se llevaron a los comunitarios con las armas que nos habían autorizado tener. […] Las armas eran de caza y no de grueso calibre y […] había un acuerdo para poder mantenerlas en el retén de la entrada de la cabecera municipal”.
De acuerdo con la explicación del grupo de autodefensa, no liberarán a los militares hasta que sus compañeros sean devueltos a su comunidad. Les han prometido que los regresarán, pero hasta el momento no lo han hecho.
Los soldados fueron trasladados de un negocio de construcción sobre la carretera de la entrada a la comunidad hacia la plaza del pueblo, escoltados por unas 200 personas armadas con palos y uno que otro machete. En el lugar también hay presencia de decenas de elementos de la Policía Federal y del Ejército, agrupados en un convoy de unas 30 camionetas.
Los militares no han sido maltratados. Les han protegido del sol y les han dado agua. Sin embargo, la tensión ha aumentado desde que los pobladores empezaron a lanzar cuetes para alertar a la población sobre la situación.
El operativo federal en el que participaban los militares detenidos, fue orquestado desde la secretaría de Gobernación. El día de ayer, su titular, Miguel Ángel Osorio Chong se reunió con el gobernador interino Jesús Reyna y con el secretario de Seguridad Pública estatal, Alberto Reyes Vaca. Posteriormente aseguró que tal acción persistiría hasta que en el estado hubieran “condiciones de seguridad y se devuelva la paz a todos sus habitantes”.
El primer despliegue militar de Enrique Peña Nieto, en el que las fuerzas federales recuperarían el control de la seguridad de los municipios de Michoacán, 20 de sus elementos han sido capturados por aquellos a quienes iban a “controlar”. En la planeación del operativo participaron también Jesús Murillo Karam, Vidal Soberano Sanz –secretario de Marina– y Manuel Mondragón y Kalb –comisionado Nacional de Seguridad–.
Pese a la “estrecha coordinación entre las fuerzas de seguridad y un sistema de inteligencia para enfrentar el crimen” de la que presumió Osorio Chong hace apenas unas horas, mientras se encontraba en el estado, la situación volvió a salir de control. “El gobierno de Enrique Peña Nieto respaldará a Michoacán hasta donde se pueda y sea necesario”, aseguró el titular de Gobernación y Reyna García no tardó en agradecer al gobierno federal quien, “a través de acciones y decisiones encaminadas al bien de Michoacán […] fortalece a las instituciones de Michoacán y a su sociedad, fortalece la obligación de darle a los ciudadanos seguridad y tranquilidad en sus personas y bienes”. Más allá de las palabras y los aplausos, los conflictos continúan en la entidad.
Con información: El Universal y CNN


