La mano de la 4T se empieza a ver en el sector energético, y para calificadoras como Fitch Ratings, Pemex pisa firme este año.
Tras la estabilización en su producción de crudo, la calificadora seguró que tendría que pasar algo “drástico” para que Pemex sea bajada a un grado especulativo.
“Requeriría algo muy drástico en la forma en que el Gobierno se acerca a la empresa en términos de apoyo”, señaló Lucas Aristizabal, director sénior de Fitch.
Fitch actualmente califica la deuda de Pemex en “BB”, la más baja entre las tres principales de la calificadora.
Por otra parte, Pemex decidió rescindir el contrato con Fitch Ratings para ahorrar costos de hasta 350 mil dólares.


