“No podemos permitir que se siga disfrazando la corrupción y opacidad del ex presidente Vicente Fox en el tema del narcotráfico, por lo cual solicitaremos medidas necesarias para que la Procuraduría General de la República, abra una investigación sobre su posible responsabilidad en la fuga del capo más buscado por las autoridades mexicanas e internacionales durante su mandato, mejor conocido como el Chapo Guzmán”.
En el periodo de Vicente Fox, se fugó el narcotraficante más poderoso del mundo después de haber estado recluido durante ocho años.
El 19 de enero de 2001, a 50 días de haber tomado la presidencia Vicente Fox, ‘El Chapo’ salió del penal de máxima seguridad de Puente Grande escondido en un carro de lavandería.
Después de las investigaciones correspondientes de la Procuraduría General de la República (PGR), se estima que 71 personas estuvieron involucradas en la fuga del narcotraficante.
De acuerdo a las investigaciones de Anabel Hernández, después de la fuga de ‘El Chapo’, se dio el gran boom del narcotráfico. “El acababa de salir de prisión y había perdido todo lo que tenía de territorio, influencias, gente, pero como parte de esa sociedad brindó el apoyo total y absoluto del Gobierno Federal. Ese apoyo del gobierno de Vicente Fox no sólo consisitía en no atraparlos, en no molestarlos, sino en atacar a los carteles enemigos, a los del Golfo y a los Arellano Félix”.
Algunos funcionarios que estuvieron en cargos estratégicos en enero de 2001, después obtuvieron puestos estratégicos para la seguridad nacional, como es el caso de Jorge Tello Peón.
Tello Peón fue titular del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) en 1999, posteriormente subsecretario de Seguridad Pública al final del gobierno zedillista e inicios del de Fox. Tello Peón fue el último que vio a ‘El Chapo en el Penal de Puente Grande antes de la fuga. En su declaración, semanas después de la fuga, Tello Peón afirmó que “el 19 de enero de 2001, cuando visitó el penal, contaba ‘con información concreta sobre una posible fuga’. Por ello, a su salida del reclusorio, recomendó que “El Chapo” fuera trasladado a otra celda”.
Sin embargo, no planeó algún operativo inmediato para el resguardo del penal y, unas horas después de su visita a Guzmán Loera, éste escapó.
Enrique Pérez Rodríguez, otra pieza clave en el 2001, se desempeñó como director adjunto de la Dirección General de Prevención y Readaptación Social de la Secretaría de Gobernación a finales del sexenio de Zedillo y como titular del área dependiente de la Secretaría de Seguridad Pública ya en el gobierno de Fox. De acuerdo a Reporte Índigo, Pérez Rodríguez fue uno de los hombres de confianza de Miguel Ángel Yunes, quien en ese momento era Subsecretario de la misma área de la Secretaría de Gobernación.
“Un día vino Pérez Rodríguez (a Puente Grande) y la fuga fue al día siguiente. Yo no estuve presente, dicen que llegó y le dijo (a Joaquín Guzmán): ‘prepara a dos de tus gentes porque te voy a mandar al COC (Conductas Especiales). Hay demasiada presión y ya no te puedo tener aquí. Agarra a dos gentes para que te acompañen”, se puede leer en la página 33 del libro Máxima Seguridad: Almoloya y Puente Grande de Julio Scherer.
De acuerdo a información proporcionada por Anabel Hernández, el 9 de febrero de 2001, casi un mes después de la fuga, Antonio Aguilar Garzón, subdirector de Seguridad y Custodia Interna de Puente Grande, rindió su declaración. “Su testimonio terminó de hundir a Pérez Rodríguez. Pero nunca fue sancionado”.
Aguilar Garzón declaró que desde que ingresó en enero de 2000 como supervisor de Seguridad y Traslados de la Dirección General de Prevención “se enteró de la corrupción en Puente Grande y la denunció frecuentemente a sus superiores. Pero sus jefes no hicieron nada. Concretamente Pérez Rodríguez”.
Los dos funcionarios no fueron investigados ni sancionados y renunciaron a sus cargos después del escape de Guzmán Loera. Por ello, Ricardo Monreal exige que Vicente Fox asuma su responsabilidad en la fuga.


