Enrique Legorreta/@enriquelego3_0
(31 de mayo, 2013).-La violencia que enfrenta el país continúa pese al cambio de administración federal, sobre todo en Guerrero, donde el pasado fin de semana murieron dos policías por un ataque del crimen organizado en el municipio de Teloloapan, lo que provocó que los agentes municipales de justicia renunciaran a su cargo por no contar con las herramientas para combatir estos ataques del crimen organizado.
Esta acción propició que la Policía Federal (PF) asumiera el papel de la seguridad en el municipio y llevaran a cabo el arraigo de siete elementos municipales para deslindar responsabilidades del ataque y garantizar que los ciudadanos tengan la plena tranquilidad en sus municipios.
El gobernador del estado de Guerrero, Ángel Aguirre, señaló a los alcaldes de los municipios de Teloloapan, Apaxtla de Castrejón, Acapetlahuaya, Cuetzala, Iguala de la Independencia, Chilpancingo y Acapulco que contaban con todo el apoyo del gobierno, ya que los presidentes municipales mostraron su inquietud por el incremento de la inseguridad.
Dentro del municipio de Teloloapan, se contaba con al rededor de 19 policías que se hacían cargo de la seguridad de 50 mil personas, lo que hacia imposible brindar una total protección contra el crimen organizado. Aunque ya se cuenta con la presencia de las autoridades federales, la organización no logra concretarse de manera clara.
Ángel Aguirre señaló que es necesaria una investigación de los responsables de las áreas de seguridad pública de los municipios.
Esta decisión es parte de la reunión de balance que sostuvieron el Grupo de Coordinación Guerrero (GCG) en la residencia oficial Casa Guerrero, donde las acciones emprendidas por el Operativo Guerrero Seguro (OGS) en el municipio de Teloloapan serían realizadas por la 35 Zona Militar de la octava región Naval, la Policía Federal (PF) y la Secretaría de Seguridad Pública del Estado.


