El Ministerio de Defensa de Rusia informó que durante la madrugada de este domingo ejecutó un ataque masivo contra objetivos estratégicos de Ucrania, luego del bombardeo registrado en Starobelsk, en la región de Lugansk, donde murieron 21 niños y niñas tras el impacto contra una residencia estudiantil.
Según el gobierno ruso, la ofensiva incluyó el uso de misiles balísticos Oréshnik, sistemas Iskander, misiles hipersónicos Kinzhal y proyectiles de crucero Tsirkón, además de drones de ataque dirigidos a instalaciones militares, centros de mando y complejos industriales vinculados con la defensa ucraniana.

Las autoridades de Moscú señalaron que los objetivos alcanzados correspondían a infraestructura de mando de las Fuerzas Armadas de Ucrania y centros relacionados con operaciones militares. El comunicado oficial aseguró que todas las instalaciones previstas fueron impactadas durante la operación nocturna.
El sistema Oréshnik, utilizado nuevamente en combate, fue presentado por Rusia como uno de sus desarrollos militares más avanzados debido a su capacidad hipersónica y alcance de miles de kilómetros. Moscú sostiene que este tipo de armamento resulta extremadamente difícil de interceptar y ha sido empleado previamente en ataques contra infraestructura estratégica ucraniana durante el conflicto.
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