- La operación fue presentada por Washington como un simulacro de evacuación y respuesta ante emergencias
El gobierno de Venezuela mantuvo vigilancia permanente este viernes luego de que el Comando Sur de Estados Unidos realizara un ejercicio militar con aeronaves Osprey y helicópteros de los Marines en Caracas, una operación que generó atención internacional por desarrollarse en medio de la persistente tensión política y militar entre ambos países.
De acuerdo con reportes difundidos por medios internacionales y autoridades venezolanas, dos aeronaves Bell Boeing MV-22 Osprey y al menos un helicóptero MH-60S Knighthawk participaron en las maniobras vinculadas a la embajada estadunidense en la capital venezolana. Paralelamente, el buque anfibio USS Iwo Jima y el crucero USS Lake Erie permanecieron frente a las costas venezolanas durante varias horas.
La operación fue presentada por Washington como un simulacro de evacuación y respuesta ante emergencias. Sin embargo, el despliegue provocó reacciones de sectores políticos y sociales venezolanos debido al historial de confrontación entre ambos gobiernos y a los antecedentes de operaciones militares y sanciones promovidas por Estados Unidos contra Caracas.
Autoridades venezolanas señalaron que el país mantiene activos sus mecanismos de supervisión territorial y defensa integral. En los últimos años, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana ha realizado diversos ejercicios militares en zonas estratégicas del Caribe y regiones costeras para reforzar la capacidad de respuesta ante escenarios de presión externa.
El ejercicio ocurre pocos meses después de la crisis registrada a principios de 2026, cuando aumentó la presencia militar estadunidense en la región caribeña y se intensificaron las disputas diplomáticas entre Caracas y Washington. Analistas internacionales han advertido que este tipo de maniobras elevan la tensión geopolítica en América Latina y mantienen bajo observación la situación venezolana.


