El humo de los incendios forestales en Canadá redujo la visibilidad y provocó alertas por mala calidad del aire en varias regiones del noreste de Estados Unidos, donde millones de personas enfrentan riesgos para la salud.
El humo generado por los incendios forestales en Canadá cubrió este jueves amplias zonas del noreste de Estados Unidos, desde la región de los Grandes Lagos hasta la Costa Este, provocando una disminución en la visibilidad y la emisión de alertas por calidad del aire para millones de habitantes. Las autoridades advirtieron que las concentraciones de partículas representan un riesgo para toda la población.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, ciudades como Detroit registraron algunos de los peores índices de calidad del aire a nivel mundial entre las principales urbes, debido a un sistema de alta presión que mantuvo atrapado el humo de decenas de incendios activos en Canadá y el norte de Minnesota. En algunos puntos, la visibilidad se redujo a menos de un kilómetro.
Michigan y gran parte de Minnesota permanecen bajo alerta por calidad del aire considerada peligrosa, mientras que en el área de Chicago los niveles oscilaron entre muy insalubres y peligrosos. Especialistas explicaron que las partículas microscópicas presentes en el humo pueden penetrar profundamente en los pulmones e incluso ingresar al torrente sanguíneo, incrementando el riesgo de enfermedades respiratorias y cardiovasculares.
Meteorólogos advirtieron que, aunque los cambios en la dirección del viento podrían mejorar temporalmente las condiciones, el humo podría persistir durante semanas o incluso meses mientras los incendios continúen activos. Un estudio reciente estimó que la exposición prolongada a este tipo de contaminación contribuye a un promedio de 24 mil 100 muertes al año en los 48 estados continentales de Estados Unidos.









