Distrito Federal.- La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) negó un amparo al líder del cártel de La Familia, Jesús El Chango Méndez, quien pretende evitar ser extraditado a Estados Unidos.
El destino del jefe criminal quedó en manos del Primer Tribunal Colegiado en Materia Penal, que deberá resolver de manera definitiva si El Chango Méndez es entregado o no a los estadunidenses, quienes lo requieren por delitos equiparables a delincuencia organizada y tráfico de drogas.
Por unanimidad, los ministros de la Primera Sala determinaron que los artículos 3, 6, 24 y 25 de la Ley Internacional de Extradición no son inconstitucionales como alegó Jesús Méndez Vargas.
El año pasado, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) notificó a El Chango Méndez que sería extraditado a la Unión Americana.
Ante esa situación, el capo promovió un amparo, alegando que no fue informado del acuerdo de la SRE -el cual fue girado el 14 de marzo de 2012- y que se le dio a conocer un día después.
La demanda de garantías fue interpuesta en el juzgado Décimo de Distrito de Amparo en Materia Penal, en donde se recibió un escrito firmado por el quejoso, quien “manifiesta no haber recibido copia de acuerdo de extradición”.
El Chango Méndez fue detenido en junio de 2011, durante un operativo de la Policía Federal en el estado de Aguascalientes, presunto delincuente por el que se ofrecía una recompensa de 30 millones de pesos.
El capo enfrenta varios procesos penales por su probable responsabilidad en la comisión de los ilícitos de delincuencia organizada y portación de arma de fuego de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas, además de delitos contra la salud.
De acuerdo con las autoridades federales, Méndez Vargas formó parte del cártel del Golfo, donde fue uno de los principales colaboradores y jefe de sicarios al servicio del capo Osiel Cárdenas Guillén, llevando a cabo operaciones en Michoacán, Jalisco y Guerrero.
Asimismo, residió y tuvo protección de autoridades locales en Reynosa, Tamaulipas, en donde utilizaba camionetas de reciente modelo, tipo Liberty, Silverado y X-Trail, entre otras, además de que manejaba diversos tipos de armas e incluso participaba en competencias clandestinas de tiro.
Junto con el extinto Nazario Moreno González, El Chayo –también líder e ideólogo de La Familia- eran considerados como dos de los narcotraficantes con mayor poder económico y apoyo de corporaciones policiales.
Ambos iniciaron el cobro de cuotas a individuos dedicados al desarrollo de actividades relacionadas con el narcotráfico, con el objetivo de que pudieran operar con mayor “libertad” en Michoacán.
El 9 de diciembre de 2010, Nazario Moreno murió por los impactos de bala que recibió de un helicóptero tipo Black Hawk de la Policía Federal cuando pretendía escapar –durante un enfrentamiento- hacia la zona serrana de Apatzingán, Michoacán.