(15 de diciembre, 2015 Revolución TRESPUNTOCERO).- Rubén tiene 14 años, hace un mes salió de Guatemala, en compañía de su padre, “como todos, íbamos por el sueño americano, cruzar a México es bien fácil por el río Suchiate, te cobran 30 pesos y ya estás dentro, pero en el trayecto todo se pone feo, aunque para eso teníamos dinero, lo malo fue que nos encontramos con los que no solamente nos quitan el dinero, sino que nos golpean y no nos dejan pasar.
Mi padre está desaparecido, sino es que ya está muerto, lo golpearon los de la migra. Primero nos detuvieron, nos dijeron que dependiendo de cuánto diéramos seguíamos, mi papá sacó quetzales, por eso lo golpearon, primero con el mango de un arma. Eran dos, les dijo que no se pasaran de ‘pendejos’ y ahí empezó lo peor; lo escupieron, lo tiraron al suelo y comenzaron a patearlo, se olvidaron de mí y yo estaba paralizado, porque vi cómo le salía sangre de la boca, luego le metieron algo en la boca y estaba ahogándose, me fui corriendo y comenzaron a disparar.
Me rafaguearon -dispararon- pero no me dieron, me voy a devolver a mi casa, para qué sigo, ellos no trabajan solos, ya me habían dicho que no es como antes, que era más fácil, los Maras te quitaban dinero o te golpeaban, una de dos, no siempre las dos, igual con los policías, pero de un tiempo para acá, no solamente te medio matan o te matan completo, te roban y te regresan, dicen que te van a dejar seguir avanzando pero no lo hacen”, narra a Revolución TRESPUNTOCERO el menor, quien se encuentra en un albergue de Tapachula, Chiapas.
Rocío Rodríguez, socióloga y derechohumanista, quien se dedica a darle acompañamiento a casos de migrantes en la frontera sur, asegura a Revolución TRESPUNTOCERO que “meses antes que se diera a conocer el Plan Frontera Sur, una de las peores estrategias ‘para cazar migrantes’, que dio inicio a esto que no es más que una cacería, les quitan todo el dinero o las pertenencias de valor, los golpean, les disparar a matar, aunque primero los engañan diciéndoles que los van a dejar avanzar, a veces lo hacen, sólo para que otros los sigan extorsionando, pero ya quienes encuentran a alguna autoridad ya difícilmente llega al menos a la frontera norte, son detenidos, Chiapas se convirtió en el muro de protección de Estados Unidos, país racista que aborrece migrantes y nuestro estado, un servil que apoya masacrándolos”.
Según información de Amnistía Internacional, sobre Tortura y Maltrato en Estaciones Migratorias, obtenida por RevoluciónTRESPUNTOCERO, “las autoridades siguen tolerando el uso generalizado de la tortura, pese a la legislación relativamente rigurosa de México sobre la prevención y el castigo de la tortura y otros malos tratos.
El despliegue en gran escala del Ejército y de miembros de la marina en los últimos años para combatir la delincuencia organizada es un factor clave en el aumento del uso de la tortura”.
Se da a conocer que en el caso de que los recientes informes de la CNDH sobre su disminución sean correctos, la tortura y los malos tratos siguen siendo generalizados: en 2013 hubo un 600 % más de denuncias respecto de 2003.
Con respecto a las víctimas dice, que la mayoría de los casos que ha documentado Amnistía Internacional son hombres de comunidades marginadas y grupos vulnerables, como los migrantes en situación irregular, además los torturadores suelen escoger a personas que tienen menos posibilidades de denunciar y pedir una reparación.
La CNDH recibió 7.164 quejas por tortura y otros malos tratos entre 2010 y el final de 2013. Según la información obtenida por Amnistía Internacional, ninguna tuvo como resultado una condena penal por tortura.
Según el informe Sin Fronteras Iap, Casa Del Migrante Saltilo, Universidad Iberoamericana, Centro De Ddhh Fray Matías De Córdoba, Fn4 Paso Libre, Instituto De Ddhh Ignacio Ellacuría, titulado “Los Derechos Cautivos” se menciona: “con relación a las múltiples deportaciones, seguimos ante un panorama de ausencia de alternativas para la detención, situación inquietante tomando en cuenta que entre las personas que viajan en la clandestinidad y son detenidas hay niños, niñas, adolescentes, mujeres embarazadas, personas no hispanoparlantes, indígenas, víctimas de trata y de tortura, personas del grupo lésbico, gay, bisexual, travesti, transexual, transgénero e intersexual. Todas ellas tienen necesidades especificas que no pueden ser atendidas a través de la atención en masa ni del aislamiento, además que a ello se le suma la tortura y los malos tratos en muchos casos”.
Se da a conocer que la población afectada por tortura y malos tratos, pero que logran salir con vida, presentan cambios de ánimo a partir del ingreso a las estaciones migratorias, la gente se encuentra triste, deprimida, desanimada, ansiosa, desesperada, agobiada, aburrida y nostálgica, lo anterior comprobado por medio de pruebas psicológicas.
Según testimonios de personas entrevistadas, aseguran que en el caso de mujeres adolescentes, han sido objeto de gritos u órdenes que reflejan abusos de poder “disfrazados de disciplina”, se llevan a cabo jaloneos y golpes por parte de los agentes o custodios”.
Además que no falta la “revisión”, que no es más que “tocamiento sexual”. “Sobre las medidas de coerción que se ejercen dentro de la estación migratoria, las personas alojadas contaron que en el área de varones existen tres cuartos pequeños que no están ocupados y están destinados a homosexuales y enfermos mentales, pero que si alguien comete alguna falta o tiene mal comportamiento, es encerrado en uno de esos cuartos por varias horas.
Una persona señaló: ‘cuando nos quejamos del trato, nos dejan al final de la fila a la hora de la comida y nos dicen que estamos en México y que no tenemos derecho a quejarnos ni decir nada, nos amenazan con golpearnos’”.
Rubén asegura, “logré escapar, pero casi me llevan a una estación de migración, tuve que negociar para no llegar ahí, porque ahí te encierran por días, te deportan a veces hasta la capital, les vale si tú eres de un pueblo que está a tres horas de por aquí. Te la pasas encerrado en un cuartito con 40 personas más con mucho calor, sin comer y con la gente ya bien violenta de tanta desesperación, así por días.
Yo tuve suerte en sobrevivir, nunca voy a saber qué pasó con mi papá, espero se regrese a la casa y si sigue el camino que alguna vez se comunique, aunque sea para decirnos que sigue vivo, si no lo hace que sea porque no quiso y no porque lo mató la migra mexicana”.
En el informe de 50 personas entrevistadas, 47 informaron sobre algún tipo de tortura, trato cruel, inhumano o degradante, equivalente a un 94%. “Desde su detención, hay violaciones graves de sus derechos humanos a un alto porcentaje de migrantes y violaciones a la Constitución Mexicana, las leyes y convenios jurídicos internacionales, por ejemplo, los migrantes son detenidos por agentes del INM, por soldados, policías diversos (federales, estatales, municipales), los dos últimos no tienen facultades para detener migrantes. Con frecuencia las detenciones se hacen con lujo de violencia física y psicológica”.
“Existen casos de violación sexual, sin embargo muchas mujeres prefieren callarlo, se regresan a sus países y prefieren olvidar, porque piensan que podrían ser perseguidas sobre todo, porque califican a México como el país de la ‘impunidad’, de ser así, el que ellas hablen sería un daño hacia ellas mismas, según lo creen, las autoridades de México han dañado incluso a menores de 15 años y mujeres embarazadas, algunas han tenido abortos espontáneos. Nadie dice nada, muchas se van pidiendo que el secreto se quede en eso, los tratos son sumamente crueles, pero a nadie le importa, porque gobernador y presidente están ocupados en bloquear el paso como lo ordena Estados Unidos, lo que menos les importan son los migrantes”, afirma Rodríguez.