(13 de enero, 2015).- En la comparecencia de Alfredo Castillo, comisionado para la seguridad y el desarrollo integral de Michoacán, ante la Primera Comisión Permanente del Congreso de la Unión, habla de que no existe un Estado Fallido en Michoacán, ya que los incidentes de inseguridad no pueden ser catalogados como “los más graves del país”. Estas declaraciones ocurren al momento que una manifestación se lleva a cabo fuera del Palacio Legislativo de San Lázaro, donde se demanda su destitución por “asesino y represor”.
El “Virrey” comenta que lo ocurrido en Apatzingán no fueron ejecuciones ya que: ”No existe un sólo elemento de que haya existido el tiro de gracia, por lo tanto no hay ejecución ya que las víctimas no fueron ultimadas con un tiro a menos de tres centímetros” e incluso con cinismo citó a la Real Academia Española (RAE) para definir dicho término.
Cuando se le cuestiona acerca de ¿qué le queda hacer a Michoacán para volver a la tranquilidad y en cuánto tiempo? Responde: “Siempre he pensado que no hay tareas completas o acabadas y que siempre habrá algo que hacer y sobre todo cuando nos enfrentamos a un tema mayúsculo, como Michoacán, lamentablemente al alcanzarnos el proceso electoral hay temas que estamos trabajando que muy probablemente se llegaran a politizar y nosotros no quisiéramos que pasara, concretamente hablando de crear una nueva policía, un área de inteligencia estatal que pueda prevenir y demás. Hay además muchas variables que se están trabajando y que le tocará al próximo gobernador, o gobernadora. ¿Qué se necesita para recuperar Michoacán? se deben hacer a un lado las divisiones partidistas y trabajar en bienes comunes por parte de todos”.
El “Virrey” habla de alejarse de las divisiones partidistas y quizá lo esté haciendo si se comprueba que no trabaja al lado de algún partido sino del crimen organizado.
Respecto al tema de Apatzingán mencionó: ” Es punto neurálgico de la discusión, el presidente municipal priista está sujeto a prisión, nosotros hemos estado ajenos a este proceso, esperamos poder concluir esta primera etapa para fortalecer las instituciones, si fortalecemos el Estado de Derecho es el punto de partida para todo lo demás y a partir de ahí tomar el mejor diagnóstico para su caso. Apatzingán es caso de conflicto social no de seguridad pública, se ha trabajado para tener avances ¿qué tan significativos son? sólo el tiempo”.
Cuando tocó el turno de preguntar a Lilia Aguilar Gil, diputada del Partido del Trabajo (PT), mencionó: “‘Virrey’ no es despectivo, no se lo puse yo, se lo pusieron los Michoacanos”, y cuestionó: “¿Cuáles son las fortalezas que debe adquirir la autoridad estatal?, su sola presencia determina que el gobernador del congreso de Michoacán no tienen el peso que debe tener y usted ha tomado parte con la delincuencia organizada y ha detenido a la única manera de luchar contra eso; las autodefensas. ¿Qué se consideraría un verdadero problema sistémico para poder atender del estado, que usted ahora, no sabemos, si representa, domina controla o no sé qué hace?” además de que exigió que: “No tratar como al peor de los criminales a Mireles“, y cerró con la pregunta: “¿Diferencia entre conflicto social y problemas de seguridad pública?”
A lo que el “Virrey” contestó que: “Un problema sistémico sería la ausencia de instituciones, en la cuestión de Apatzingán el comisionado no tiene nada que ver con esto, por ejemplo dentro de los propios templarios las comunidades acaban perdonando a la gente, cuando una comunidad perdona a uno por ser halcón la otra dice ‘yo también’ y la tercera dice ‘pero él para mí es un sicario’, no hay tema para hacer diferenciación. Un problema de conflictividad social puede ser el vecino que estaciona su vehículo y estorba al carro de a lado, si le pega constituye el delito de propiedad ajena y si hay una persona que corta ramas, y caen a con su vecino de a lado, también es delito. Actualmente sólo existe un 28% es de criminalidad, el nuevo sistema de justicia penal busca que todos esos asuntos puedan ser solucionados, algunas personas me han dejado saber que algunos estaban comiendo tacos a las 3:00 horas en Apatzingán, no hay miedo a un asalto, el conflicto social se da cuando estamos en el lugar 25 de 32, somos el nivel más bajo de violencia, quienes consideren que es un tema de seguridad pública la problemática en Apatzingán y la toma del palacio municipal, misma que no se debió a una cuestión de incidencia delictiva sino porque el ejercito puso 6 puestos de seguridad y de esa manera cualquier instancia local perdió fuerza porque existía la manipulación por la propia gente. Es un tema temporal, coyuntural y lo que buscamos es fortalecer las instituciones, cuando lo hayamos logrado ese punto sale sobrando y no necesitamos caudillos ni nadie que diga que va a dar la seguridad, enfrentar a un juez es fortalecer las instituciones y eso hace un año en Michoacán hubiera sido impensable”.
En la ciudad fantasiosa que plantea Castillo es posible comer tacos a las 3:00 horas sin temor, ¿cómo sería eso un hecho posible con los antecedentes criminales que existen en Michoacán?
Las preguntas incisivas de la diputada seguían: “¿Qué pasa con la casa de 3 marías y el mineral perdido? Hay que aceptar que en Michoacán hay un problema sistémico con el crimen organizado, ¿usted piensa que todavía no se ha suplido la fortaleza suficiente del gobernador y si su puesto no es un descrédito a las autoridades locales?, además usted dijo que no se iría de Michoacán hasta que el orden llegara y ha dicho que Apatzingán es un problema de conflicto social y no de seguridad pública entonces ¿por qué sigue habiendo comisionado en Michoacán? Usted es comisionado no puede venir a suplir los poderes del Estado”.
Y el Virrey comentó: “La casa de 3 marías no es ningún despojo; vivimos ahí porque ya no podíamos trabajar en el hotel, al enterarse que estábamos ahí había 10 o 15 personas cuando almorzábamos. Y no hay mineral perdido, se hizo un traspaso con los oficios a disposición de la Secretaría de Administración Tributaria (SAT) y del Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE).
En tanto que no respondió acerca de su papel actual como comisionado, mismo que ha sido sumamente criticado debido a todos los problemas de seguridad que no han podido resolverse a lo largo del año en Michoacán, y al contrario pareciera que están en aumento en un momento en el que el proceso electoral los alcanzó, aunque Castillo afirma que dejaran actuar al organismo y no interferirán con las elecciones.
Es cínico que ante tantos hechos claros se insista, absurdamente, que no hay un problema grave de seguridad y que, prácticamente, todo está en orden. No se pueden mostrar cifras, con un sustento dudoso, cuando hay masacres prácticamente cada semana y se descubre un acto nuevo de corrupción y abuso de poder en el otrora tranquilo estado.






