(19 de diciembre, 2015. Revolución TRESPUNTOCERO).- México cierra el año con un panorama adverso para los migrantes. El respeto a las garantías de las personas en tránsito por el país sólo ha quedado en el discurso de las autoridades, y así lo han hecho saber diversas organizaciones que abordan la temática. El Plan Frontera Sur, de acuerdo con activistas como el padre Alejandro Solalinde, sólo ha provocado una cacería de centroamericanos, lo cual contradice los dichos del gobierno en donde afirma que es una política que protege y no persigue.
El 2015, por tanto, pasará a la historia como uno de los años con más agresiones en contra de migrantes. Por lo menos así lo considera Marco Antonio Castillo, director de la Asamblea Popular de Familias Migrantes (Apofam).
Este viernes 18 de diciembre, en el marco del Día Internacional del Migrante, la Apofam, junto con diversas organizaciones que integran la campaña Acción Migrante 2015, realizaron una serie de actividades para demandar un alto a la criminalización y violencia en contra de las personas en tránsito.
Una de las acciones contempladas fue la movilización de migrantes, familiares de migrantes y OSC hacia la embajada de los Estados Unidos. En este sitio, a pesar de las mallas metálicas puestas para impedir el paso de los manifestantes, colocaron simbólicamente mariposas de papel con mensajes que repudiaban las agresiones y la persecución de migrantes
“El año 2015 quedará como uno de los años más sombríos y tristes de la historia de los seres humanos. Hoy no podemos preciarnos de ser un país que trata con dignidad a las personas, porque los migrantes, las personas en tránsito, las personas en búsqueda de una vida mejor, hoy están profundamente criminalizadas a su paso por México, y lo mismo sucede en Estados Unidos”, dijo Marco Antonio Castillo a Revolución TRESPUNTOCERO.
Entrevistado por este medio, lamentó que el panorama de criminalización y agresión contra migrantes sea un fenómeno latente y que se replica en todo el mundo. “Este fue el año de las deportaciones y las muertes de migrantes en todo el mundo; más de 5 mil muertes de migrantes en el planeta”, añadió el defensor.
El activista reprochó que México esté haciendo “el trabajo sucio” de Estados Unidos al deportar a migrantes. Recordó que en 2015 México perdió su característica de hospitalidad, pues superó al vecino país del norte en cifras de deportación de migrantes centroamericanos.
“Hace un par meses quedó documentado por The New York Times, y fue público, que México alcanzó un nivel de deportaciones más alto que el de E.E.U.U. Hoy, México deporta más centroamericanos que E.E.U.U.”, señaló.
“El Plan Frontera Sur sólo incrementó la persecución”
Marco Castillo habló sobre el ya citado Plan Frontera Sur, puesto en marcha por el gobierno peñanietista el 7 de julio de 2014. Algún que otros defensores y organizaciones, identificó a esta política migratoria como la detonante de la “cacería” en contra de migrantes.
En lo referente criticó que el gobierno mexicano, a pesar de vivir una crisis humanitaria, impulso una política migratoria con enfoque de seguridad, y no con una perspectiva humanista, de respeto a los derechos humanos.
“Frente a la grave crisis humanitaria que vive nuestro país, donde necesitamos respuestas humanas, donde necesitamos recuperar la dignidad humana, el gobierno federal en lugar de responder con políticas hospitalarias ha emprendido el Plan Frontera Sur, que es la expresión más vergonzosa de una política militarista, con enfoque de seguridad, para resolver los problemas del asunto migratorio”, dijo.
El defensor reprobó la presencia de agentes policiacos y militares en la ruta migratoria hacia el norte. Lamentó que a pesar que los elementos castrenses y policiacos son señalados por violentar derechos humanos, aún se les use para detener a las personas en tránsito.
“Lo primero que se tendría que privilegiar desde los DD.HH., cosa que constitucionalmente está establecida en nuestro país, es la atención, la recepción, el cuidado y la seguridad de las personas migrantes. La presencia de militares y policías en frontera y en las vías, que siendo una institución que tiene un perfil oscuro y que se ha documentado y conocido que son violadores de DD.HH,, lo único que sucede es una exposición mucho mayor. Eso es el Plan Frontera Sur, exponer muchísimo más a las poblaciones mIgrantes”, detalló.
De cara al inicio del 2016, Marco Castillo aseguró que la sociedad mexicana no claudicará en su exigencia al gobierno para respetar los derechos de los migrantes. Además enfatizó en la necesidad de un cambio en la política migratoria, ya que la “criminalización sólo trae muerte”.
“Los migrantes son víctimas desde las violaciones más elementales y simples como son la extorsión, la corrupción y la impunidad en el INM o en sus representantes, hasta las más graves que pueden ser sujetos a la violencia, el secuestro, la extorsión o la muerte.
La sociedad mexicana está cansada del maltrato a las personas en tránsito; los mexicanos conocemos en experiencia propia lo que significa una deportación y la sociedad no va a cejar en su demanda de cambio y no hay otro camino, el seguir con la criminalización sólo va a traer más muertes y hartar más a la gente”, concluyó.
“Ningún ser humano es ilegal”
Las familias de migrantes, así como las organizaciones que conforman la campaña Acción Migrante 2015, dieron a conocer su posicionamiento sobre el panorama adverso que viven los migrantes en tránsito por México. En primera instancia denunciaron “la grave crisis humanitaria que pesa sobre las personas migrantes en la región de México-Centroamérica-Estados Unidos”.
Enfatizaron que el 2015 estuvo marcado por la persecución y el castigo a la migración. Además criticaron los abusos de los agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) al momento de detener a las personas en tránsito.
“Reivindicamos nuestra demanda de que la migración es un derecho, y llamar a la solidaridad latinoamericana frente a una crisis humana sin precedentes (…) Este año 2015 estuvo marcado por una persecución y castigo de la migración regional sin precedentes (…) Las deportaciones masivas emprendidas por el Instituto Nacional de Migración, (INM) hemos testificado que se dan bajo el uso excesivo de la fuerza, poniendo en riesgo la seguridad y la vida de niños, mujeres y hombres que podrían calificar como solicitantes de asilo y refugio”, aseguraron.
Aunado a lo anterior criticaron las detenciones arbitrarias en contra de migrantes. Reiteraron que en el país las personas en tránsito son procesadas sin apego a la ley, y en muchas ocasiones con delitos fabricados. Además hicieron énfasis en la corrupción e impunidad de los agentes del INM.
“Resulta vergonzoso convertirnos en una nación deportadora de sus hermanos centroamericanos, sepultando la tradición hospitalaria de nuestro país, por acuerdos e intereses de seguridad regional. En lugar de ello, exigimos que el Gobierno Federal impulse la integración regional México-Estados Unidos-Centroamérica, incluyendo a la Ciudadanía Latinoamericana como parte fundamental de ello, facilitando el asilo, refugio y asegurando condiciones para la plena integración de la población migrante, incluyendo a los propios mexicanos retornados al país”, detallaron.
En lo referente afirmaron que la política migratoria va en sentido contrario de la realidad que vive México. Subrayaron que el Plan Frontera Sur agrava la crisis humanitaria que afecta a la nación “por lo que resulta urgente un viraje en su orientación que recupere el sentido y la coherencia de las instituciones del Estado”.






