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30 mil niños en México esperan ser adoptados; la niñez es abandonada y aniquilada por el sistema: experta

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(23 de octubre, 2015. Revolución TRESPUNTOCERO).- En México existen poco más de 30 mil infantes que se encuentran en espera para poder ser adoptados, todos ellos se encuentran en albergues y casas hogares públicos y privados, según los datos aportados por el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI).

“Si de por sí ya es difícil que los bebés sean adoptados, mucho más lo es cuando el menor pasa de los cuatro años, al llegar a la adolescencia lamentablemente existe un 99 % de posibilidad de no poder formar parte de una familia. Para la mayoría de edad no les quedará más que salir al mundo y valerse por sí solos, lo cual genera en muchas ocasiones problemas de conducta, debido a la soledad y al evidente abandono”, explica a Revolución TRESPUNTOCERO la psicoanalista, especialista en niñez y voluntaria de UNICEF Sofía Azar.

La especialista explica que hay menores que tienen familiares que no permiten vivan con ellos, o no pueden debido a que sus ingresos no son suficientes para la manutención, lo cual los deja en una situación de desamparo, que se complica con una nula cultura de la adopción, o mínima, problemática que se agrava por la inexistencia de políticas públicas y programas sociales que la fomenten.

A esto se debe agregar que cuando las familias deciden adoptar, los trámites pueden durar hasta dos años, lo que provoca que muchos al saberlo prefieran abandonar la idea de hacer el intento de aplicar para tener la oportunidad de tener un nuevo miembro en su familia.

En uno de los albergues del norte del país, Ana es una niña de nueve años que mantiene todo el tiempo sus pertenencias acomodadas en la maleta, en espera que algún padre llegue con la intensión de adoptarla, pero conforme pasan los años esta realidad es cada vez menos probable, ya que en caso de ser elegida por alguna pareja, podría llegar a cumplir 12 años y seguir en el albergue, porque los trámites resultan demasiado complicados y largos.

“Un claro ejemplo de lo anterior, se dio a conocer por el periodista Alejandro Cabrera, una historia que no es la única y que suceden a diario, en el albergue Agua Viva, una menor de 11 años a diario creía que ese día sí podría irse a casa, con sus padres y la recámara que ellos decoraron para ella, la cual conoció por medio de fotografías, sin embargo a cuatro años de su posible adopción, la pareja originaria de Kansas, Estados Unidos, decidieron dejar de lado la idea de darle una familia a la menor.

Ello creían que el proceso podría tardar un año o tal vez año y medio pero no más de cuatro, y después de una serie de investigaciones y una suma alta de inversión ya no podían seguir sosteniendo los trámites, que se supone, deberían tardar solamente 10 meses. Este tipo de negligencias burocráticas provocan que la cifra de millones de niños desamparados crezca en este país, un problema que no es atendido y que a ninguna autoridad competente le importa analizar e intentar solucionar”, asegura la especialista.

La experta comenta que los principales obstáculos a los que se enfrentan las parejas que buscan adoptar a un menor son: el problemático sistema de adopción que presenta complicaciones, una burocracia difícil de ‘sortear’, la ausencia de una política nacional sobre la adopción y un lento proceso para transferir la custodia de un menor.

“Además de lo anterior, debemos puntualizar que la vida de un niño es aún más importante antes que este nazca, las políticas públicas y la humanización de los programas sociales pueden ayudar a prevenir que menores padezcan una infancia infeliz que derive en transformaciones psicosociales trágicas, que los lleven a una vida de delincuencia o depresión en su edad adulta.

El gobierno está obligado a mejorar la situación de una sociedad que tiene elevados niveles de pobreza y falta de educación sexual, que gravemente generan embarazos no esperados y, por consiguiente, circunstancias riesgosas que son constructoras de violencia para los menores, dando un aumento de la población infantil abandonada en casas hogar e instituciones de asistencia pública y privada”, afirma la especialista.

Un problema más para los niños que se encuentran en albergues, es la falta de confianza que mantienen las familias, quienes estigmatizan a los menores, pensando que por el hecho de provenir de una familia disfuncional, donde hubo violencia y maltrato, pueden tener algún tipo de daño psicológico, que podría afectar su desarrollo, el cual “los futuros padres no desean afrontar”. Para esto también se necesitan programas de concientización y campañas que cambian la visión errada, que en muchas ocasiones dan como resultado que más niños mayores de cinco años sigan viviendo en albergues y solamente salgan de estos porque se han convertido en mayores de edad en espera de una familia que jamás llegó.

“No debe sorprender que en México la niñez es uno de los mayores vacíos legales que se padecen. Lo cual es provocado por la irresponsabilidad de progenitores y el Estado. Existen poco más de 30 mil niños en espera de adopción, esa cifra se conoce porque se encuentran en albergues, pero no se cuenta la cifra negra, los niños que viven en la calle, los que han sido capturados para ser usados por proxenetas, quienes se han unido al narcotráfico al haber quedado huérfanos, porque sus padres fueron víctimas de las fuerzas armadas, los niños que migran hacia Estados Unidos y los que mueren por la absurda guerra contra el narcotráfico que ha provocado fuegos cruzados.

No dejemos de mencionar a los menores jornaleros que en distintas ocasiones mueren por padecer insolaciones, picaduras de animales venenosos en el campo, atropellados por los tractores que no los logran identificar por su estatura o por la desnutrición. Para todos ellos la esperanza de tener una familia es nula, ni siquiera lo pueden pensar, porque no conocen la idea, es ahí donde debería estar trabajando ejecutivo, legislativo y judicial, de manera exhaustiva deberían implementar políticas más sólidas, en lugar de estar saboteando políticos, y usando las más altas tribunas para prodigar rencores, deberían pedir ayuda a ONU a UNICEF y a todas las organizaciones nacionales e internacionales, para implementar nuevos proyectos que construyan bienestar para su pueblo y ese también incluye a la niñez abandonada y poco a poco aniquilada por un sistema al que no le interesa los temas humanos”, comenta Azar.

México ha ocupado desde hace algunos años el segundo lugar en América Latina, en cantidad de niños abandonados, con 1.6 millones de casos, de los 10 millones 700 mil censados en toda Latinoamérica. En este país a diario, niños recién nacidos y hasta de cuatro años son abandonados, en iglesias, parques, botes de basura, baños y otros sitios públicos.

Sobre el tema, la Red por los Derechos de la Infancia en México ha afirmado que hasta 2010 había en el país 29 mil 310 menores de edad que no contaban con cuidados familiares ni institucionales, haciendo énfasis en que la falta de información oficial confiable respecto a cuántos menores se encuentran en albergues, quiénes son, dónde y cómo están, aumenta más el riesgo de maltrato e impunidad en contra de estos menores, hechos que cada día se agudizan más.

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