4 de cada 10 de trabajadores asegurados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), ganan dos minisalarios o 4 mil 802 pesos mensuales, lo que hará que la pensión que reciban al terminar su vida laboral sea precaria.
Esta proporción, observada en 2017, es la más alta para cualquier cierre de año desde 1997 (último año disponible en el sitio web del IMSS).
Los datos del año pasado muestran que 29 por ciento de los trabajadores fueron asegurados en un nivel de tres a cuatro salarios mínimos y 11 por ciento con cinco a seis salarios mínimos.
Únicamente, el 18 por ciento de los trabajadores estuvieron distribuidos en los niveles salariales de siete a 25 salarios mínimos.
Sin embargo, el año pasado el empleo cerró con una cifra récord de 19 millones 418 mil 455 trabajadores asegurados al IMSS, lo que se logró gracias a que fue el mejor año en creación de plazas formales desde 1996, con 801 mil 831 puestos de trabajo.
Ante esto, José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento (IDIC), dijo que muchos de estos nuevos empleos se crearon principalmente con bajos salarios, ya que las micro y pequeñas empresas no tuvieron un entorno económico favorable, lo que les impidió pagar mejor.


