Elementos del Ejército Mexicano participaron en un ejercicio conjunto de entrenamiento en Camp Shelby, Mississippi, en coordinación con el Comando Norte de Estados Unidos, como parte de un programa bilateral enfocado en operaciones especiales.
El adiestramiento se centró en el perfeccionamiento de tácticas y técnicas avanzadas, con el objetivo de mejorar la capacidad operativa de ambas fuerzas en escenarios de alta complejidad.
De acuerdo con autoridades militares, este tipo de ejercicios permite homologar procedimientos, fortalecer la coordinación en campo y elevar la efectividad en misiones conjuntas, particularmente en contextos que requieren respuesta rápida y precisión táctica.

La capacitación forma parte de un esquema de cooperación entre México y Estados Unidos que busca consolidar la interoperabilidad entre sus fuerzas armadas, bajo principios de confianza mutua y respeto a la soberanía de cada país.
Durante las sesiones, los participantes trabajaron en entornos simulados que replican condiciones reales, lo que facilita la adaptación a distintos escenarios operativos y el intercambio de y conocimientos estratégicos.
Este tipo de entrenamientos se ha convertido en una herramienta clave dentro de la relación bilateral en materia de seguridad, al permitir que ambas naciones refuercen sus capacidades frente a amenazas comunes y mejoren sus mecanismos de respuesta coordinada.


