El Gobierno del presidente López Obrador se adhirió a la Iniciativa Global contra Redes de Pesca Fantasma (Global Ghost Gear Initiative o GGGI, por sus siglas en inglés), con el objetivo de mejorar la situación de los ecosistemas marinos, proteger la fauna del daño generado por estas redes, así como contribuir a la salud y los medios de vida de las comunidades humanas.
A través de un comunicado la Secretaría de Economía indicó que ante la severidad del problema, los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá incorporaron en el capítulo de Medio Ambiente del T-MEC “un compromiso específico para tomar medidas que prevengan y reduzcan la basura marina”.
“Con ello, el T-MEC es el primer acuerdo comercial que incorpora este compromiso. La adhesión de México a la GGGI refleja la voluntad de nuestro país por proteger nuestros océanos, así como la intención de cumplir con las obligaciones ambientales asumidas en el T-MEC”, indicó la Secretaría de Economía.
#Comunicado | Atendiendo sus compromisos en el #TMEC, México🇲🇽 avanza en la protección de los océanos. pic.twitter.com/lt3gkjnlNz
— Economía México (@SE_mx) November 11, 2020
Además precisó que la adhesión de México se decidió luego de un periodo de consulta intersecretarial entre autoridades federales competentes, coordinadas por la Secretaría de Relaciones Exteriores y en donde trabajaron la Secretaría de Marina, de Agricultura y Desarrollo Rural, de Medio Ambiente y Recursos Naturales, y de Economía.
Así como la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca, el Instituto Nacional de la Pesca, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas.
Detalla que de acuerdo con el Fondo Mundial para la Naturaleza, las redes fantasma constituyen la forma más letal de plástico marino, “ya que capturan la vida silvestre de manera no selectiva y ocasionan su muerte”
De acuerdo con la organización, entre 500 mil y un millón de toneladas de equipos de pesca se abandonan o se pierden en el océano cada año.


