El regreso a clases es una oportunidad para mejorar tanto para alumnos como para profesores. Cada vez es más frecuente que en los salones de clases muchos alumnos usen dispositivos móviles o computadoras para tomar notas, grabar audio, tomar fotos del pizarrón o simplemente distraerse cuando la clase es aburrida.
Jorge Tirzo / @ztirzo
En vez de quejarte porque tus alumnos no despegan la vista de sus tabletas electrónicas, mejor aprovecha los lenguajes multimediáticos para generar conocimiento e interactuar con el grupo de maneras distintas.
1. Monitorea las tareas y calificaciones de manera continua: iTeacherBook es una aplicación para el iPhone y el iPad que te permite gestionar tus grupos a través del manejo de tareas, asistencia, seguimiento de estado, comunicación directa con los alumnos, cálculo de calificaciones, etc.
Usarla te evita perder tiempo haciendo cálculos complicados en hojas de Excel o enviando correos electrónicos de manera complicada. En vez de eso, aprovecha el tiempo para evaluar el desempeño de los alumnos de forma constante en vez de dejar todo para la fecha de entrega de calificaciones.
2. Recopila fuentes e ideas mientras navegas: Usar el plugin de Evernote para tu navegador te permite enviar cualquier contenido a tu cuaderno virtual. De esta forma puedes usar tu cuenta para recopilar artículos, vídeos, sitios y otros materiales que tus alumnos puedan aprovechar.
En vez de apuntar todo en una vieja libreta de papel (a la que puedes perder acceso si la olvidas en casa), usar Evernote permite tener tus notas a la mano todo el tiempo en tu móvil, tu tableta o cualquier computadora.
3. Aprovecha la curaduría de contenidos: Herramientas como Storify o Scoop.it pueden ser útiles para agrupar contenidos que ya se encuentran en la red y ordenarlos para tus alumnos. Por ejemplo, si tu clase es sobre medios, puedes recopilar algunos buenos ejemplos en un Storify; si se trata de una clase de fotografía puedes elaborar un tablón de Pinterest con ejemplos interesantes.
Además, esto permite que no sólo tu clase se beneficie del conocimiento generado. Si tus curadurías son públicas, probablemente ayudes a colegas o alumnos interesados en las mismas áreas de conocimiento.
4. Comparte tu conocimiento con presentaciones abiertas: En vez de guardar tus diapositivas para ti sólo, ¿Por qué no compartirlas en SlideShare? Publicarlas puede ayudarte a ganar notoriedad en tu área de especialidad, además de que ayudarás a otros colegas y alumnos que necesiten un punto de partida para sus propias clases.
Una práctica que puede ser útil es elaborar un Prezi con un mapa mental de los principales conceptos de tu clase. Prepárala antes de iniciar la clase, publícala y deja que los alumnos puedan explorarla a su ritmo. Obviamente tú marcarás la pauta de qué elementos mostrar en cada sesión, pero si los alumnos desean profundizar en algo, podrán hacerlo de forma independiente.
5. Estimula el trabajo realmente colaborativo: No hay que engañarnos. Muchos trabajos “en equipo” en realidad son trabajos fragmentarios donde cada integrante elabora una sección y al final alguien se encarga de juntar todo en un sólo archivo. Enseña a tus alumnos a usar herramientas como la edición colaborativa de Google Drive, donde podrán editar en tiempo real un mismo documento.
Por ejemplo, si van a redactar un texto, es posible que entre dos personas afinen la redacción simultáneamente incluso si se encuentran en lugares separados. Si van a elaborar una base de datos en una hoja de cálculo, pueden editar campos distintos al mismo tiempo. Además, esto evita la horrible práctica de tener archivos duplicados con versiones nuevas del archivo que al final ya no se sabe cuál es cuál.
*Jorge Tirzo es escritor y periodista. Director ejecutivo de la Fundación Manuel Buendía y subdirector de la Revista Mexicana de Comunicación. Colaborador de El Viajero de El País.
Twitter: @ztirzo Web: tirzo.com.mx


