Alejandro Arista / @Arista3_0
Fotos: Emanuel Boylan / @Nano3_0
(10 de diciembre, 2013).- Amanece y la luz del sol ilumina el sexto día de la manifestación en el cerco que rodea al Senado. En el lugar, la gente grita con toda la fuerza de su voz: “Peña, culero, vende tu agujero”. Todo esto ante la posible aprobación de la reforma energética, que en voz de la gente: “es vender la propiedad de los mexicanos”.

El cerco, a su vez, se encuentra rodeado por simpatizantes del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), quienes impiden que los senadores entren a laborar. Como cadena humana, piden identificación para el acceso, algunas personas se molestan y les gritan: “déjenme pasar, estoy de acuerdo con el movimiento, pero no es la forma de hacer las cosas”.
El ruido comienza en el cerco, el reflejo del rechazo a la posible privatización de Petróleos Mexicanos. Los simpatizantes toman piedras, y con fuerza, comienzan a golpear la valla incesantemente. Uno tras otro son los golpes que recibe el muro de metal, que cuenta con varias pintas en forma de consigna, “Peña, vende tu cuerpo es tuyo. El petróleo no se vende, es nuestro”.
La gente camina, observa con atención lo que dice cada una de las consignas, algunos ríen y otros más se muestran apáticos ante la lucha que encabeza López Obrador.
Por su parte, los policías se mantienen en sus posiciones, algunos ríen entre ellos, otros más se muestran serios y algunos más observan los hechos con una mirada de reflexión. “Policía, tú también eres pueblo, únete a la lucha”, son las frases que se repiten a través del megáfono.
Mientras tanto, en el campamento de Morena, Martí Batres toma el micrófono, y expresa: “Si la reforma energética se aprueba, Peña Nieto será acusado de traición a la patria”, mientras es ovacionado en aplausos por la gente que ahí se encuentra.
“El cerco al cerco”, como se ha nombrado, busca con sus acciones detener el avance de la reforma energética, que Peña Nieto propuso a mediados de este año. Parte de la población continúa en este movimiento de resistencia, invitando a la ciudadanía a que se una, para que la privatización del petróleo mexicano no sea una realidad.




