(23 de julio, 2014).- A esta cifra llegó un estudio de la Universidad de Queensland (Australia). Y si, además, han tenido hijos, son 10 los kilos adquiridos luego de una década, mientras que las féminas que se han mantenido solteras y sin niños, sólo suben 5 k en ese mismo tiempo. Según los profesionales, el motivo por el que las damas comprometidas aumentan de peso es, principalmente, la desatención al propio físico luego de formar pareja.
Con respecto a ellos, suben una media de 7,5 k después de asumir una relación estable.


