(05 de septiembre, 2014).- El robo de hidrocarburos inició en 1988, tras el despido de técnicos y personal especializado de Petróleos Mexicanos (PEMEX). Sin embargo, la reciente incursión del crimen organizado en la ordeña de ductos ha incrementado las ganancias. El año pasado el monto obtenido por ese delito superó los mil millones de dólares.
Además, este fenómeno se asocia a zonas con el narcotráfico. Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas y Sinaloa reúnen el 70 por ciento del robo de hidrocarburos del país. Por ello, el Senado impulsará una ley para endurecer los castigos que ahora oscilan en los 10 años de prisión y 10 mil días de salario mínimo.
En entrevista con Reforma, el presidente de la Comisión de Seguridad del Senado, Omar Fayad, explicó que para lograr sus objetivos los miembros de la delincuencia organizada “requiere de los empleados de Pemex por el conocimiento de materiales, mapas, ductos, válvulas, conexiones, los horarios, los lotes de distribución que serán distribuidos (…) Es algo muy especializado, no es cualquier cosa”
El senador por Hidalgo apuntó que en reportes de la petrolera estatal se indica que el crimen organizado extorsiona a trabajadores de Pemex para que les ofrezcan información que les permita ordeñar los ductos.
Durante 2013 se lograron 2 millones 120 mil litros de combustible, principalmente en bodegas y pipas, pero el esfuerzo no es suficiente, al 10 de julio de 2014 se habían registrado mil 753 puntos de ordeña.
Además, de 2013 a la fecha se incrementó de 7 a 10 el promedio diario de tomas clandestinas.


