Por: Natalia Antezana
@Natalia3_0
En México, miles de miles de mujeres son víctimas de violación cada año. Sólo 500 casos, aproximadamente, son sentenciados con condena.
El pasado lunes, se dio a conocer la noticia de la violación sexual de 6 mujeres de nacionalidad española en Acapulco. En un principio, las autoridades minimizaron el hecho, al decir que “eso pasaba en todo el mundo”, pero fue tal la presión mediática, tanto nacional e internacional, que se que se inició una investigación exhaustiva al respecto. Incluso, Enrique Peña Nieto, habló sobre el caso públicamente, instruyendo a la SEGOB y PGR, para que intervinieran en las averiguaciones.
Por su parte, autoridades de Acapulco afirmaron que se trató de un hecho lamentable, que afecta también al turismo del lugar. La Secretaria de Relaciones Exteriores (SRE), emitió un comunicado en el que lamentó lo ocurrido y se solidarizó con el pueblo español, mientras reiteró los lazos de amistad con el país ibérico.
Sin embargo ¿qué pasa con las violaciones que se producen en México todos los días?
Cada año existen aproximadamente 15 mil denuncias por violación sexual en México. En el entendido de que sólo el 20 por ciento de las violaciones son denunciadas, podemos calcular un promedio de aproximadamente 70 mil violaciones cada año.
Sin embargo, según Velvet Romero García, especialista de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), en México alrededor de 450 mil violaciones, anualmente.
De las 15 mil denuncias por violación que se registran en el país, únicamente 2 mil están sujetas a proceso, y un poco menos de 500, son sentenciadas con condena, según datos del Informe de la Violencia Feminicida en México.
Los estados de Baja California Sur, Tabasco, México e Hidalgo registraron un promedio de 32 a 45 violaciones por cada 100 mil mujeres y en el caso de Quintana Roo, esta tasa asciende a 71 violaciones por cada 100 mil.
Al 2003 se reportó que el 17.3 por ciento de las mujeres mexicanas han sufrido algún tipo de violencia sexual, ya sea por la pareja o por cualquier otra persona.
En el año 2006, la pareja del 3.7 por ciento de las mujeres, les exigió tener relaciones sexuales con él, y el 2.6 por ciento usó la fuerza física para tener relaciones sexuales, al menos una vez. Y estas dos formas de abuso se repiten en varias ocasiones en el 1.2 por ciento y el 0.6 por ciento, respectivamente.
Asimismo, el 21.2 por ciento de violencia sexual por parte de la pareja, se produce en el estado de Sinaloa, seguido por Nayarit con el 19.5 por ciento y luego por Colima con el 17.3 por ciento. Aguascalientes, es el estado que menos reporta este tipo de violencia sexual, con un 7.1 por ciento, de acuerdo con información de Inmujeres.
En el caso de los abusos sexuales en la adolescencia, el panorama no es más consolador. El 8.2 por ciento de mujeres entre 14 y 18 años, ha reportado haber experimentado algún tipo de abuso sexual.
Dos de cada tres abusos sexuales a mujeres menores de 15 años, se llevan a cabo por familiares o allegados. En el 5.5 por ciento de los casos es el padre y en el 6.9 por ciento es el padrastro quien comete el abuso.
Al 2009, entre el 1.2 y el 1.8 por ciento de adolescentes tuvieron su primera relación sexual de manera forzada. De este porcentaje, el 44 por ciento expresó que fue por el novio/esposo y el 11.1 por ciento que fue por un familiar; el 3.7 por ciento declaró que el abuso provino de un maestro y el 3.7 por ciento indicó que fue un desconocido.
El 48 por ciento de las jóvenes que sufrieron algún abuso sexual, le contaron a alguien sobre lo sucedido, de las cuales, sólo el 9 por ciento lo denunció ante alguna autoridad. En el caso de haber sido abusadas sexualmente por un hermano, sólo el 25 por ciento le contó a alguien y ninguna hizo la denuncia.
Los abusos más comentados en la adolescencia, son aquellos que fueron perpetrados por desconocidos (60 por ciento), y el porcentaje de denuncia es de 20 por ciento. En cambio, cuando se trata de un conocido, este porcentaje disminuye al 6 ó 7 por ciento.
El 41.3 por ciento de las adolescentes, dijeron que no denunciaron el abuso por miedo, el 36.9 por vergüenza, el 20.1 porque pensó que nadie le creería y el 19.8 por ciento, porque pensó que la regañarían.
Las cifras anteriores llaman a la urgente implementación de políticas enfocadas a poner fin a la violencia de género, así como mecanismos de apoyo a las niñas, adolescentes y adultas sobrevivientes de abusos sexuales. Amnistía Internacional México ha hecho un llamado a las autoridades para que los crímenes de violación no queden impunes y se auxilie a quienes han pasado por esa experiencia a no llevar una vida desde el trauma.



