(7 de agosto, 2014).- Desde aproximadamente las 5:30 de la tarde, habitantes de la comunidad indígena de Zacualpan y miembros del partido político Morena se comenzaron a reunir en el jardín Núñez de esta capital para iniciar la marcha convocada por ellos para manifestarse en contra de la reforma energética recién aprobada por el Congreso de la Unión.
El contingente conformado por cerca de 200 ciudadanos y ciudadanas, tomaron la calle principal Fancisco I. Madero para dirigirse al jardín Libertad, siendo ésta la plaza pública por excelencia en donde la ciudadanía manifiesta su sentir respecto a las políticas y acciones de las autoridades tanto estatales como federales.
Con consignas como “Auxilio, socorro, nos roban el petróleo”, “No somos tontos sabemos la verdad, lo que hizo Peña Nieto es privatizar” y “Zapata vive, la lucha sigue” entre otras frases que coreaban, los marchantes sostenían carteles y matas con mensajes de protesta y total rechazo a la reforma energética que consideran negativa para el desarrollo del país.
Melchor Arroyo Presidente del Comité Municipal de V de A de MORENA
Al termino de la marcha, después de rodear el jardín Libertad, se ubicaron frente al Palacio de Gobierno para gritar “esos son los que roban la nación” apuntando hacia el edificio mientras coreaban las consignas.
Inmediatamente después, a manera de mitin, algunos militantes de Morena y habitantes de Zacualpan, así como el presidente de la Asociación Civil Bios Iguana Gabriel Martínez Campos, hicieron uso del micrófono para explicar los riesgos que traerá consigo la reforma energética desde “el despojo de tierras a los campesinos” hasta devastaciones ecológicas mediante el “Fracking” señaló Martínez Campos.
Finalmente, tras hacer fuertes críticas al régimen político, los oradores invitaron a firmar los formatos para conseguir una consulta popular en donde se les pregunte a los ciudadanos si están de acuerdo con las medidas aprobadas por los legisladores tanto federales como locales.
Cabe mencionar que mientras los discursos se desarrollaban, las campanas de la catedral sonaron de manera inusual en reiteradas ocasiones y en intervalos que duraban más tiempo de lo que normalmente replican.
Gabriel Martínez Campos en el mitin al terminar la marcha

















