Ana Fuentes / Revolución 3.0
(10 de agosto, 2014).- Por medio de una convocatoria lanzada solamente a través de Facebook, aproximadamente 80 capitalinos se unieron nuevamente a las protestas que se han realizado en diversas partes del mundo y alzaron la voz para exigir el cese inmediato del ataque a la población civil Palestina por parte del Gobierno de Israel, el cual ha dejado, desde el 8 de julio,1.902 fallecidos, la mayoría civiles y 448 de ellos niños, y alrededor de 10.000 heridos en la franja de Gaza.
Aproximadamente a las 16:00 horas y tomando como puntos de reunión, el Ángel de la Independencia, los manifestantes mostraron su solidaridad con el Pueblo Palestino por medio de pancartas, banderas y consignas, dejando en claro que la postura del movimiento es Antisionista, no Antisemita, ya que está en contra del movimiento político, no de la religión Judía.
Después de dos horas y rodeados de algunos elementos de la Policía, se inició la marcha con destino a Bellas Artes, que tuvo escala en la Embajada de E.E.U.U., para recordar y condenar el apoyo mostrado por parte del Gobierno de Barack Obama a Ia ofensiva Israelí, así como la reanudación de bombardeos en Irak, después que a finales del 2011 se ordenara el fin a la misión de combate y el desalojo de tropas Estadounidenses del país árabe.
La marcha continuó su camino hasta que, a la altura del Senado de la República, los manifestantes se reunieron con un contingente que provenía de la Embajada de Israel y avanzaron como uno mismo por el carril de baja circulación de Paseo de la Reforma en dirección a Av. Juárez. En esta última se hizo una parada frente al Museo de Memoria y Tolerancia, el cual se considera “inservible”, ya que e el país todavía se vive una realidad de desigualdad social y discriminación que crece cada vez más.
Una hora después de iniciada la movilización, esta culminó frente al Palacio de Bellas Artes, en donde se agradeció la participación de todos los asistentes a pesar de no contar con líderes u organizadores de la causa y se invitó a formar un grupo cada vez más grande y unido que genere un poder de convocatoria mayor para realizar un boycott en contra de productos y marcas Israelís. Asimismo se le exigió al Gobierno Mexicano la salida del país de la Embajador a Israelí, bajo la consigna de que México no puede sostener relaciones de ningún tipo con un país que viole los derechos humanos de un pueblo.















