(15 de agosto, 2014).- La preocupante contaminación que provocó la derrama de 40 mil metros cúbicos de ácido sulfúrico en los ríos Bacanuchi y Sonora al norte del país, al fin es analizada por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), cuyo secretario Guillermo Haro informó que ya se contempla iniciar un juicio contra Grupo México, empresa responsable.
En caso de que el juicio por responsabilidad ambiental progresé con éxito, la multa para la compañía minera podría ser de hasta 40 millones de pesos, sin contar las denuncias penales que podrían sumarse, explicó el funcionario en entrevista radiofónica.
Asimismo, Haro explicó que no se deben negar la posibilidad de que la salud de los pobladores se vea afectada por el derrame de desechos tóxicos, por lo que emitieron una alerta prudente para prevenir a la población sobre el uso del agua en sus tareas diarias.


