(30 de agosto, 2014).- Los 141 kilos de cocaína escondidos en un cargamento de cabrón de piedra, que fueron decomisados el pasado 27 de noviembre en Perú, fueron vinculados por las autoridades al cártel de Sinaloam, luego de que se detectaran nexos con las empresas Carboníferas Alfa & Omega y a Betas Andinas del Perú.
Tras la incautación, la Dirección Antidrogas de la Policía Nacional (Dirandro) inspeccionó las exportaciones del producto y encontró que dichas compañías había aumentado considerablemente sus exportaciones a Europa en poco tiempo.
Josef Gutiérrez León de 24 años y Rubén Larios Cavadas de 35, fueron los mexicanos acusados de organizar la exportación de narcóticos al viejo continente, e incluso fueron considerados por la División de Investigaciones Especiales de la Policía Antidrogas como miembros del cártel de Sinaloa.
Las autoridades también determinaron que el grupo criminal mexicano constituyó otra empresa de nombre Betas Andinas del Perú, por seguridad en caso de que los cargamentos de las otras fuesen detectados.


