(30 de septiembre, 2014).- Si bien la empresa Grupo México incurrió en responsabilidad objetiva y subjetiva respecto al derrame de 40 millones de litros de sulfato de cobre acidulado, “ya no existe contaminación mayor” en los ríos Sonora y Bacanuchi, así lo dijo el titular de la Secretaría del Medio Ambiente, Juan José Guerra Abud, y el de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, Guillermo Haro.
Por esa razón, en su comparecencia ante comisiones de la Cámara de Diputados, el secretario de la Sedema señaló que para formar el fideicomiso de 2 mil millones de pesos, el gobierno de Peña Nieto aceptó que la empresa cuyo propuetario es Germán Larrea, pagara en cuatro “amortizaciones de 500 millones”.


