Por Jonathan Núñez/ Colima 3.0
(10 de octubre, 2014).-Desde antes de las 8:00 pm. los ciudadanos comenzaron a aglutinarse en las afueras de la catedral basílica menor en el centro de la ciudad de Colima; el evento que los convocaba: la manifestación en rechazo a los asesinatos y desapariciones de estudiantes normalistas de Ayotzinapa, Guerrero.
En respuesta a la convocatoria nacional para manifestarse por la tragedia que pone de luto nuevamente a México, los ciudadanos colimenses no podían ser la excepción.
Aproximadamente 250 personas se sumaron a la expresión de rabia e indignación de la que ciudadanos y colectivos hicieron el llamado, donde, al reunirse en las afueras de la catedral, acordaron realizar una marcha alrededor de la plaza principal.
Coreando consignas como “vivos se los llevaron, vivos los queremos” el contingente expresó su indignación y a la vez su exigencia a las autoridades para que dieran respuesta a las peticiones de jóvenes y adultos que piden a gritos la aparición con vida de los 43 normalistas desaparecidos.
Al término de la marcha, estudiantes y demás ciudadanos hicieron uso de la voz para cuestionar al gobierno federal y al del estado de Colima por la actitud pasiva y poco comprometida para dar respuesta al evento trágico que ha despertado la indignación de toda la nación.
La protesta estuvo acompañada de música, que igualmente mostraba en sus letras la rabia y la postura contestataria que caracteriza esta ola de enojo que envuelve al país entero.
El centro de la ciudad de Colima mostró nuevamente, que los ciudadanos gritan, demandan y exigen a la autoridad una nueva forma de hacer política, de atender las necesidades de una sociedad cada vez más lastimada por la falta de justicia.
La manifestación de ayer 8 de octubre, demuestra que los colimenses no son ciudadanos indiferentes, puesto que dejaron bien claro, como en una de sus consignas que ¡Ayotzinapa somos todos!

