(25 de noviembre, 2014).- Tras el anuncio de que Darren Wilson no irá a la cárcel por el asesinato del joven afroamericano Michael Brown, el presidente Barack Obama declaró que el racismo no es un problema exclusivo de Ferguson.
Se trata de un problema generalizado en el país, aclaró el mandatario. En ese sentido, aclaró: “Esto no mejorará lanzando botellas, ni usando esto como una excusa para vandalizar propiedades, hay maneras en las que se pueden mejorar asuntos como este. Estoy seguro que si enfocamos nuestra atención hacia el problema las comunidades pueden progresar en la relación con la policía”, finalizó el mandatario.”


