(28 de noviembre, 2014).- Carlos Ventura, del Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria, cuestionó el reciente anuncio de Enrique Peña Nieto con respecto a la crisis de seguridad, impunidad y derechos humanos en México, por ser un intento de concentrar mayor poder en el gobierno federal, e ignorar a la sociedad organizada y a las víctimas.
Peña Nieto quiere “apagar el fuego con gasolina” al justificar un mayor despliegue de fuerzas de seguridad, sin bajar la tensión de manera estructural, ni garantizar el respeto a los derechos humanos, advirtió Ventura.
De igual forma calificó las palabras del priista como un mensaje sin novedades, sin nada de fondo y sin compromiso político.
La organización internacional Human Rights Watch (HRW) también se ha unido a las críticas en contra del anuncio peñista, afirmando que resulta difícil tomar con seriedad y dar credibilidad a las propuestas del Ejecutivo federal, pues gran parte de ellas consiste en compromisos y planes que presuntamente ya estaban en proceso.
Por lo tanto, a decir de la organización, el Estado mexicano debe mostrar resultados en lugar de seguir ofreciendo promesas y anuncios de las acciones que se van a ejercer, pues en teoría, ya se debieron llevar a cabo.
Asimismo, el director del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Prodh), Mario Patrón, denunció que los planteamientos de Peña consisten en “una respuesta necesaria, pero insuficiente y tardía, pues todo el paquete vinculado a tortura, desaparición forzada y ejecuciones extrajudiciales se pudo procesar legislativamente hace más de cuatro años”.
Además, Patrón consideró que el plan del priista omite investigaciones profundas acerca de las causas estructurales que han permitido la colusión de fuerzas de seguridad de todos los niveles con el crimen organizado.





