(6 de diciembre, 2014).- Ban Ki-moon, secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), instó al Estado mexicano a realizar una “meticulosa” investigación en todos aquellos casos que involucren desapariciones y especialmente la de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, al tiempo que defendió la libertad de expresión como un derecho y expuso la urgencia de que las demandas sean canalizadas “de manera pacífica y con completo respeto a los derechos humanos y el Estado de Derecho”.
El funcionario manifestó su tristeza por la situación que se vive en México, a través de un portavoz de la organización, así como su solidaridad para con las familias de los afectados. Su petición a las autoridades se suma a lo solicitado por el Sistema de la ONU en México, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos y los tres Procedimientos Especiales de Naciones Unidas.
Ki Moon se mostró complacido por las acciones que llevan a cabo las autoridades gubernamentales, las víctimas del caso Iguala y quienes los representan para que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) colabore en las pesquisas.
“Naciones Unidas, a través del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, está lista para apoyar al Gobierno mexicano para atender los retos actuales”, indicó el portavoz de la ONU.
De igual forma, el viernes 5 la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) urgió a la administración de Peña Nieto para que se esclarezca lo más pronto posible la desaparición de los normalistas, con el propósito de que se sepa la verdad, se haga justicia y los culpables cumplan ante la ley.
“Nada hay –ni social ni jurídicamente— que impida la legítima aspiración de hallar con vida a esos jóvenes, por lo cual no deben adelantarse conclusiones sobre su paradero”, subrayó el organismo protector de los derechos humanos.
“Para este Organismo nacional y con base en los mencionados estándares, los casos de esta naturaleza en que aún no se ha establecido el paradero de la víctima son delitos continuos o permanentes”, sentenció la CNDH.


