(28 de diciembre, 2014).- Felipe de la Cruz Sandoval es originario de Tlahuizapa, comunidad de Chilpancingo, Guerrero, se formó como profesor en la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de 1983 a 1987, padre de uno de los normalistas desaparecidos, De la Cruz afirma que desde esa década el Gobierno
Desde entonces, recuerda, ha existido la intención del Gobierno de desaparecer a esa normal.
Fundador de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG), actualmente imparte clases en primarias de las colonias Zapata y Postal, en Acapulco, donde radica junto con su esposa.
“Yo formo parte de la CETEG desde que se formó en el 89. Tuvimos la oportunidad de participar en la caminata de Iguala a México con la intención de democratizar la sección 14.
“No lo logramos porque mis compañeros en ese tiempo se vendieron. Pero eso ahorita es punto y aparte: soy un padre lastimado, sé que mi papel aquí es mucho más importante y necesario”, expresa.
Además de una niña de 14 años, tiene tres hijos varones, de 28, 22 y 19 años, el menor de los cuales cursa el segundo año en la normal de Ayotzinapa y vivió el ataque de la Policía Municipal en Iguala.
Cuenta Felipe que se enteró del ataque porque su hijo, Ángel Neri de la Cruz, le llamó cuando ocurrían los hechos.
“Yo le dije: ‘tírate al suelo para que no te vayan a pegar, como sea yo te saco mañana’, mientras él me contaba que ya le habían dado a uno de sus compañeros.
“Ante el hecho de que mi hijo hubiese vivido el momento del ataque en Iguala, sentí la necesidad de estar con ellos y compartir todos los días lo mismo”.
De la Cruz tienen el don de la palabra, haciéndole honor a su profesión como maestro, y en cada mitin ofrece a los asistentes un discurso fluido y fundamentado, es buscado por medios nacionales e internacionales, y su ánimo frente a la adversidad no decae en frente de otros padres.
Cuando increpó a Enrique Peña Nieto dice que “No soy de los que piensan que hay que temerle al Presidente, simplemente lo dije lo que estábamos viviendo. Y no nos equivocamos al decirle que no confiábamos en él”.
Y sobre la presencia policiaca durante las manifestaciones no le queda mas que decir que: “Son unos tontos, si nos hubieran recibido anoche (el 24 de diciembre en Los Pinos), si en vez de mandarnos a la Policía, hubiera salido Peña o alguna de su gente, habría ganado puntos y simpatía, pero no, nos mandan a los policías”.
“Ha habido muchos momentos en los que, de manera personal, me doy cuenta de que si el Gabinete de este Gobierno estuviera preparado para gobernar, primero, no estarían pasando estas cosas; segundo, se demostraría en los hechos lo que decía el Presidente Peña de que sentía el dolor de los padres. Siempre que llegamos a algún lugar, en vez de atendernos nos mandan policías”.
Si algún día la búsqueda concluye y encuentra a su hijo y a sus compañeros afirma que: “Estamos seguros que va a terminar y va a terminar bien. Tengo buenos compañeros de trabajo que están cubriendo mi grupo. Porque saben que esta lucha es justa, ellos me dicen que esté el tiempo que sea necesario”.
Y concluye, que la situación que hoy se vive en las normales rurales es similar a la década de 1980. “Era la misma situación de represión del Gobierno. Eran 32 normales rurales, han logrado cerrar 17. Miguel Ángel Osorio Chong cerró una en Hidalgo. Sabemos que la intención siempre ha sido cerrar la normal de Ayotzinapa, porque su modelo de estudios es por la concientización de los jóvenes”.


