(19 de enero, 2015).- El Padre Alejandro Solalinde, director del albergue “Hermanos en el camino”, se ha distinguido por su activismo social entorno a las causas de los más desprotegidos, convirtiéndose en un símbolo de la lucha por los migrantes y en recientes fechas ha tomado relevancia por sus declaraciones en torno a los 43 normalistas desaparecidos.
Este sacerdote, declaró que en México el gobierno se ha convertido en el principal enemigo de la población, el cual no ha respetado las leyes, ha violado garantías y se ha posicionado como el principal ejemplo de la ausencia del estado de derecho en el país.
Solalinde, también criticó a la jerarquía eclesiástica, y enfatizó que la cúpula de la iglesia debe pedir perdón a México por su ausencia para enfrentar la crisis que atraviesa la nación. Asimismo, declaró que debe haber una reestructuración en donde se le quite relevancia al dinero y se ponga como prioridad ante todas las cosas al ser humano.
El eclesiástico puntualizó que en estos tiempos, se debe pasar del discurso a la acción, pues aclaró ya no es suficiente hacer denuncias proféticas o publicaciones eclesiásticas. “Hay que pasar a las estrategias concretas, porque México está en etapa terminal”, añadió.
En este sentido, aseveró la necesidad de aprovechar la infraestructura que posee la iglesia católica y emplearla para hacer un cambio real en el país. “Hay que ir al grano, hay que aprovechar los recursos de la iglesia, que son bastos, hay que aprovechar la infraestructura, la gran cantidad de personal, así como la ventaja de que la iglesia está en todos lados”, sentenció.
El sacerdote y activista, se refirió al deber de la iglesia por tener empatía con las causas sociales, de convivir con el pueblo, asistir a las marchas y convocarlas, así como escuchar las diversas voces de la nación. “Muchos se preguntan en dónde está nuestra jerarquía, qué está haciendo, por qué no ha ayudado”, demandó.
Por otro lado, exhortó a los altos clérigos a cambiar de actitud y llevar a la iglesia por el camino que demande la sociedad, apoyarla y hacer como suyas las demandas de los desprotegidos.
En contraparte a Solalinde, existen clérigos que no tienen la misma empatía social y que ven como ajenas las causas de la población. Tal es el caso del obispo Onésimo Cepeda, el cual entra en la descripción hecha por Alejandro Solalinde acerca de la jerarquía católica alejada de la realidad social.
El día de hoy este eclesiástico hizo referencia al caso de los 43 normalistas desaparecidos, y pidió confianza en el gobierno así como esperar el resultado de las investigaciones, pues agregó, “si ya desaparecieron, ya desaparecieron”. De la misma forma comentó que si bien fue penoso lo ocurrido, “si los quieren vivos, no creo que estén vivos. Entonces es mejor pedir por ellos y no armar luchas violentas.”


