(20 de enero, 2015).- Con un panorama poco alentador para el campo mexicano, Alfonso Ramírez Cuéllar, líder de la organización campesina El Barzón Nacional advirtió que la expectativa de inflación de productos en la canasta básica es grande, en un contexto en donde como parte de las reformas estructurales, aún falta aprobar la Reforma al Campo.
Para Ramírez Cuéllar, existen posibilidades de aplicar modificaciones que reordenen el sistema agroalimentario en México sin necesidad de pasar por los congresos, empezando por la voluntad de Enrique Peña Nieto para cambiarlo.
“Está dicho hasta el cansancio, que no necesitamos al Congreso de la Unión para hacer la reforma al Campo, aquí lo que falta es la voluntad del Ejecutivo, el enorme desprecio que tiene a la producción nacional de alimentos hoy nos va a volver a ahorcar debido al crecimiento de los precios a los consumidores por la alta dependencia de los productos”, declaró en conferencia de prensa.
Y es que para Ramírez Cuéllar, la inflación podría acentuarse en productos tales como la carne, leche, arroz y trigo dado que se llega a importar hasta el 90 por ciento del consumo nacional.
“Esta situación crítica que se deriva de un proceso devaluatorio y por lo tanto un proceso inflacionario, lejos de posponer el acuerdo, debería de dársele celeridad”, destacó Cuéllar.
Por su parte, para la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), precisó que aún no existen condiciones para lanzar la propuesta de la reforma al campo, la cual para organizaciones y académicos, no es sino “una amenaza” que incluirá la privatización del ejido y la comunidad, la profundización del modelo fallido de libre comercio y de la soberanía de las corporaciones transnacionales tras el fracaso del TLCAN a través de la firma del Tratado de Trans Pacífico (TPP), entre otras.
El Barzón ha hecho énfasis sobre varios temas para poder alcanzar un acuerdo nacional alimentario y nutricional, entre ellos, el agua en la agricultura, el ordenamiento de mercados, la agricultura familiar, el extensionismo e investigación rural y la eficiencia y eficacia en la producción agropecuaria; generando con ello el impulso de la producción doméstica, la creación de sistemas de almacenamiento de granos, el ahorro de agua con la modernización de sistemas de riego y la reorientación de subsidios y fondos federales de apoyo.
Además, en un periodo de al menos cinco meses atrás, la organización propuso, junto con otras organizaciones del sector del campo, que se emitiera un decreto, con el cual se atiendan aspectos importantes con los que podría reducirse el porcentaje de importación de alimentos y que eso permita como consecuencia que sea más barato adquirir los productos para los consumidores.
“Nosotros hemos hecho una propuesta para el campo, no necesitamos para nada a los legisladores, ya tenemos un volumen extenso de leyes y lo único que falta es una decisión del Ejecutivo que se exprese a través de la expedición de un decreto”, expresó Cuéllar, quien aseguró que de tomar las medidas necesarias, para el año 2018 podría cubrirse el 80 por ciento de las necesidades alimentarias en el país sin necesidad de recurrir a importaciones.



